Naruto

Chucho marrón de pelo corto y orejas tiesas, típico chucho que nadie
quiere y al que nadie se para a mirar, dormía en medio de la calle, a las 4 de
la tarde, con todo el calor.
Me acerqué a él, como llevaba la comida de los gatos se la ofrecí y
enseguida se arrimó. El pobre animal estaba lleno de garrapatas, miles y miles
por todos lados, hasta en los ojos, haciéndole heridas y sangre, las orejas
repletas, jamás había visto tanto bicho junto.

Actué por impulso, sin pensar con la cabeza sino con el corazón y me
le llevé a casa. Aunque mas tarde me paré a pensar que no debí haberle cogido
¿que voy a hacer con el? ¿quien va a adoptar un chucho asi? ya no podemos
tener mas, me regañarán...
Intente bañarle y quitarle los bichos pero no había manera, era
horrible lo que tenia el pobrecillo. Al menos se quedó un poco limpio.

Despues de muchos baños y
productos, ya se veía un perro guapo, alegre y agradecido. No era marrón sino prácticamente
blanco.
Su cara ya dibujaba esa sonrisilla de felicidad característica de un
pobre desechado que recupera un hogar.
Estos
pobres solo piden un hogar donde sentirse a gusto y tranquilos, es lo único,
cuando les ves en la calle muertos de miedo piensas ¿como le voy a negar eso?
Se que hay gente que no lo comprende, pero esa gente nunca debe haber mirado a
los ojos a un animal así.


Ahora queda lo mas difícil, encontrarle hogar, pues a pesar de que ya
está feliz, cariñoso, limpio, juguetón... nadie se ha interesado por él,
nadie quiere un chucho sin raza, y menos si tiene mas de 2 meses. Este mundo
consumista, pijotero en el que mas vale el que mas dinero tiene o gasta, el que
posee el coche mas caro o el perro mas fashion, a nadie se le pasa por la cabeza
dar un hogar a un animal dulce, bueno y necesitado, que tiene el mismo derecho a
vivir que un perrito de pedigrí con su lazo de armani, quizás tenga hasta mas
derecho, pues su vida vuelve a empezar y tiene una oportunidad de dejar atrás
sus miedos, su triste pasado, para que algún humano le demuestre que hay gente
que si merece la pena.
Pero a los ojos de la sociedad, solo es un típico chucho callejero. No
saben lo que se pierden!
NARUTO FUE ADOPTADO MESES DESPUÉS EN VALLADOLID,
GRACIAS A UNA PERSONA ESTUPENDA LLAMADA ANA QUE LE ACOGIÓ CUANDO ME SURGIÓ UN
PROBLEMA, Y LE BUSCÓ ADOPTANTES. GRACIAS A SUS ADOPTANTES POR QUERER A UN
“TIPICO CHUCHILLO CALLEJERO”
