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Un
perro mestizo

Un perro mestizo tiene muchas cualidades que lo hacen único...
¿Sabías qué...?
Los perros mestizos no tienen ninguna desventaja demostrada frente a los puros
de raza y sí muchas ventajas.
En general son extremadamente amables y muy amistosos. Tienen una enorme
capacidad de afecto y rebosan cariño. Además suelen ser muy inteligentes y fácilmente
adiestrables. No sufren degeneraciones por consanguinidad y gracias a las
"mezclas" de las que provienen disfrutan de graciosas peculiaridades
que hacen de cada animal un ejemplar irrepetible, casi exclusivo. Así mismo
presentan una admirable resistencia física y una gran longevidad (se sabe de
ejemplares que han llegado a los 20 años).
A menudo son más tranquilos y equilibrados que sus "nobles" parientes
de pura raza; los cruces realizados por criadores poco profesionales pueden
provocar alteraciones de comportamiento en algunos ejemplares de raza; sin
embargo la selección natural de los mestizos evita casi en la totalidad dichas
alteraciones.
El perro mestizo no es un perro callejero. Hoy día la recogida municipal de
animales hace que haya muy pocos perros vagabundeando por nuestras calles y los
que "escapan" de la perrera -donde serían sacrificados- son recogidos
por personas que intentan buscarles el mejor acomodo posible, ya sea de forma
particular o acudiendo a alguna protectora. Los perros mestizos llevan
generaciones viviendo en casas, conviviendo felizmente con sus dueños hasta que
éstos, por diferentes circunstancias, cometen el acto inmoral y cruel de
abandonarlos en la calle. Por tanto se trata siempre de ejemplares directamente
ligados a la vida en familia, que han pasado escaso tiempo en la calle, y que
desean ardientemente la segunda oportunidad que tanto merecen.
Además, y que nos perdonen los puristas, los perros de pura raza no son más
que mestizos prolongados en el tiempo. Si elegimos una raza tan admirada como el
San Bernardo y analizamos su genealogía, veremos que en él se mezclan sangres
de dogos alemanes y perros de montaña de los Pirineos; los dogos provienen de
la mezcla de mastines con lebreles irlandeses, mientras que el perro de montaña
de los Pirineos desciende del Maremmano-Abrucés y del pastor húngaro Kuvasz,
que a su vez proviene…

Los seguimientos que realiza el refugio tras cada adopción, nos muestran que
las familias están plenamente satisfechas y felices con sus nuevos compañeros,
independientemente de su origen, pues todos los perros, de raza y mestizos,
poseen extraordinarias virtudes que hacen de ellos compañeros ideales.
Fuente: El Refugio
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