Homenajes
Más allá del puente
del arco iris
A diferencia de la mayoría de los días en el Puente del
Arco Iris, este día amaneció frío y gris. Los recién llegados al puente no
sabían qué hacer, pues nunca consideraron que amaneciera ese día. Pero los
animales que habían estado esperando durante más tiempo a sus personas
queridas para acompañarles a través del puente sabían qué sucedía, y
comenzaron a congregarse en el camino que conducía al puente.
En esto se vió venir un perro viejo, cabizbajo y con la cola caída. Se acercó
lentamente, y aunque no mostraba signos de lesión o de enfermedad, sufría un
gran dolor emocional. Al contrario que a los animales congregados a lo largo del
camino, no se le había restaurado a la juventud y al vigor al llegar al puente.
El pobre perro se sentía fuera de lugar, y sólo deseaba cruzar cuanto antes y
encontrar la felicidad. Pero al acercarse al puente, un ángel le cerró el
camino, se disculpó y le explicó que no se permitía pasar a un perro viejo,
cansado y con el espíritu quebrantado. Solamente a los animales acompañados
por su gente les estaba permitido cruzar el puente.
No teniendo a nadie, y sin otro sitio donde ir, el perro caminó penosamente
hacia el campo frente al puente. Allí encontró otros como él, viejos o
enfermos, tristes y desalentados. A diferencia de los otros animales que
esperaban para cruzar el puente, estos animales no corrían ni jugaban.
Sencillamente estaban echados sobre la hierba, mirando fijamente y con
desesperanza el camino que cruzaba el Puente del Arco Iris. El viejo perro ocupó
su lugar entre ellos, mirando el camino y aguardando, sin saber realmente qué
esperar.
Uno de los perros recién llegados al camino del puente preguntó a un gato que
llevaba allí bastante tiempo qué era lo que sucedía. El gato contestó:
"esos pobres animales fueron abandonados, desechados, o dejados en
refugios, pero nunca encontraron un hogar en la tierra. Sólo tuvieron el cariño
de un "rescatador". Al no haber tenido una persona propia a la que
amar, no tienen nadie a quien escoltar a través del Puente del Arco Iris."
El perro preguntó al gato, "entonces qué sucederá a esos animales?"
Antes de que el gato pudiera contestar, las nubes comenzaron a abrirse y el frío
dió paso a un sol brillante. El gato dijo, "mira y verás". En la
distancia apareció una persona y, al acercarse ésta al puente, los animales
viejos, enfermos y tristes que estaban echados en el campo se vieron bañados en
una luz dorada. De repente todos se volvieron jóvenes y sanos, y se pusieron en
pié, esperando saber cuál sería su destino.
Mientras, los animales que esperaban en el camino inclinaban sus cabezas según
se les iba acercando la persona. Para cada frente inclinada, la persona tenía
una rascadita o una caricia.
Entonces, uno por uno, los animales ahora jóvenes y sanos del campo se pusieron
en fila tras la persona. Juntos caminaron a través del Puente del Arco Iris a
un futuro de felicidad y de amor indiscutible.
El perro del camino preguntó al gato, "qué acaba de suceder?" El
gato respondió:
"Esa persona era un <rescatador>. Los animales congregados a lo largo
del camino e inclinados en muestra de respeto son los que encontraron hogar
definitivo gracias a los <rescatadores>. Cruzarán cuando su gente llegue
al Puente. Aquí la llegada de un rescatador es un acontecimiento grande y
solemne, y en tributo a ellos se les concede realizar un acto final de rescate.
Se les permite escoltar a todos esos pobres animales que no encontraron familia
en la Tierra a través del Puente del Arco Iris, hasta el Cielo."
El perro meditó un momento, y luego dijo, "me gustan los
rescatadores!". El gato sonrió y contestó, "También al Cielo, amigo
mío. También al Cielo".
Dedicado a todos los rescatadores. Sin ellos la vida no sería lo mismo. Y
para todos aquellos que se fueron dejando un gran vacio. Cada uno especial a su
manera, cada uno con su recuerdo inolvidable. Nunca os olvidaremos.

Gordi
Nube
Odi
Petete

Piccolo
Pikolina
Sanosuke
ShinChan

Tinita
Brooklyn