Sublime aparición, no, ¿quién me engaña
mi corazón, mis ojos, mi estatura?
En los aires la nieve se inaugura
parto del cielo, tienda de campaña.
Bruma baja de mar los pies
te baña,
nubes al sol nivelan tu cintura,
y emerge en ti, memoria de hermosura,
mi patria, oh derramada, oh santa España.
Viene la noche. El buque áncoras leva.
yo, tumbado en cubierta, el mar me eleva
y me deprime, y tu, ya sin corona,
Teide de sombra, te alzas, te hundes, hondo,
respiras pecho único y redondo
de esa gigante, espléndida amazona.