CARDENALITO DE VENEZUELA

(Spinus Cucullata)

GENERALIDADES SOBRE MI SISTEMA DE CRÍA


Mi sistema de cría es lo más natural posible. NO UTILIZO TEMPERATURA NI LUZ ARTIFICIAL.
Crío entre los meses de Abril y finales de Agosto, soportando mis pájaros temperaturas que pueden llegar a oscilar entre los 4 grados centígrados en invierno, hasta los 38 del mes de agosto.
Si la temperatura baja progresivamente no hay problemas, pero si de un día a otro lo hace bruscamente más de 10 grados, puede haber alguna baja entre los pájaros más débiles. Sólo en este caso, habrá de conectarse un pequeño radiador eléctrico y cerrar las ventanas del criadero con la mínima apertura para la renovación del aire; cuando la temperatura se estabilice apagaremos el radiador y abriremos las ventanas para que se renueve el aire.

Es un tópico la idea de temperaturas altas controladas artificialmente en la cría del cardenalito, como también lo era con la cría del Diamante de Gould años atrás; el tiempo ha demostrado que el Gould se reproduce perfectamente y sin nodriza en ambientes naturales, dando hijos fuertes y grandes, que se pueden llevar a concursar con gran orgullo por parte del criador. 
Igualmente hay que comentar que el que haya adquirido cardenalitos a otro criador que los tenga con temperatura mantenida en Invierno, piense que en ningún caso la temperatura mínima ha de bajar de 8 grados, sobre todo de noche ya que el pájaro permanece inmóvil y le afecta más el frío; este dato es únicamente para pájaros criados con temperatura controlada, que dicho sea de paso es la costumbre más extendida. 

No soy partidario de la cría del cardenalito en ambientes cerrados con ionizadores y ozonizadores que se practica en algunos países europeos. Emplean luz artificial todo el año (16 horas diarias), temperatura constante (entre 18 y 26 grados), vacunas y ante todo grandes sobredosis de antibióticos, con todos los problemas de resistencias bacterianas, ya que si el pájaro se nos pone enfermo no reaccionará al tratamiento que le suministremos. Se crían muchos pájaros (algunas de estas granjas más de 400 al año) y de esa forma se pueden vender a unos precios relativamente bajos, y cuando digo relativamente, es que casi siempre los animales vivos baratos, salen caros. 

Muchos cardenalitos provenientes de esas granjas de cría se embolan a los pocos días de tenerlos en nuestras casas y los que sobreviven apenas crían al año siguiente. Son machos débiles y apáticos y hembras que no adquieren el celo suficiente para hacer el nido; resumiendo, falta de vitalidad necesaria para la reproducción
Algunos de los supervivientes una vez estabilizados y acostumbrados a nuestro criadero, se reproducirán al cabo de 2 o 3 años. 
Los sistemas de cría similares a la de pollo para consumo humano son sólo para producir carne para comer, porque están tan empachados de antibióticos que para futuros gallos y gallinas reproductoras, emplean otras cepas que han tenido una “infancia” bien diferente.

Para los criadores que entren cardenalitos de personas conocidas y de confianza no es aconsejable que vacunen contra la viruela, pero si se entran nuevos pájaros de muchos y variados criadores (algunos de éstos, además de criadores lo son también intermediarios revendedores – ante la duda comprobaremos el nº de criador en la anilla) y centros mayoristas de aves, quizá nos veamos obligados a hacerlo.

Se puede evitar esta situación si nuestros recién adquiridos cardenalitos provienen de un único criador, y de confianza y seriedad. Antes de vacunar hay que pensar los pros y contras. 

Los ambientes cerrados, húmedos y calurosos, son el mejor caldo de cultivo para bacterias, coccidios y hongos, y esto sólo se previene con antibióticos y ozonizadores. Más vale no complicarse la vida, y si criamos menos pájaros, éstos mejoren realmente la especie, dándonos alegrías a nosotros y a nuestros amigos.

MEZCLA BÁSICA DE SEMILLAS 
Durante años he empleado una mixtura rica en negrillo (40% verano y 50% invierno) que me ha dado muy buenos resultados ya que los jóvenes nada más salir del nido comían fácilmente esta mixtura y al acostumbrase desde principio a ella no me ocasionaba problemas. Ese buen resultado en la cría también se ha producido con los pájaros que cedía a otros criadores ya que los mantenían en las mismas condiciones que yo. El resto de la mixtura la componían, perilla blanca, lechuga, escarola, cardo, alpiste, césped y linaza.
Al ir incorporando a mí criadero otras especies de Spinus como el xanthogastra, notata, cabecita negra y capita (S. psaltria), se me empezó a complicar lo de las mixturas.
Yo, como muchos otros, no tengo mucho tiempo libre y hacer varios tipos de mixturas era para mi un problema.
Estoy trabajando en una mixtura de mantenimiento equilibrada para todos mis Spinus, modificándola un poco de cara al invierno. Quizá no sea la definitiva, pero sobre estos tipos de semillas la iré perfilando ya que tengo pensado incorporar a mi criadero casi toda la familia de Spinus y todo esto con las mínimas complicaciones en las comidas.
Mi sistema de cría procuro que sea lo más sencillo posible porque si me ando con muchos potingues al final lo de hobby y disfrutar se convierte en una esclavitud. 

SEMILLAS DE LA SALUD

10%

ALPISTE

5%

AMAPOLA

1%

 

 

AVENA

1%

CAÑAMÓN MUY PEQUEÑO

3%

CARDO

2%

ESCAROLA

6%

 

 

LECHUGA BLANCA

10%

LECHUGA NEGRA

5%

LINAZA BLANCA

3%

NEGRILLO

15%

MIJOS ROJO Y BLANCO

3%

PERILLA BLANCA

15%

CÉSPED

20%

SÉSAMO

1%

 

TOTAL: 100% de mixtura

Actualmente comienzan a comercializarse mixturas específicas para fauna europea y Spinus en general. Algunas no acaban de ser perfectas, están diseñas para mantenimiento en temperaturas artificiales o para ser económicas por lo que priman más las semillas baratas. Algunas de estas mixturas acaban siendo dañinas para nuestros cardenalitos. Buscaremos siempre la calidad máxima y no escatimaremos gasto nunca en este apartado. En lo referente a clases de semillas y proporciones sigo trabajando en la mezcla ideal y sus variaciones según las temperaturas estacionales.

A la llegada del invierno y en la época de reproducción se pueden efectuar pequeños retoques a esta mezcla básica. El que no utilice temperatura artificial es evidente que las proporciones de perilla blanca y negrillo se han de aumentar en invierno. 

Granos como la navina y la colza procuro evitarlos sobre todo en los germinados ya que no soy partidario de ellos, aunque muchos otros criadores los empleen. También es aconsejable, aunque no imprescindible un comedero aparte (colgado en el interior de la jaula) con alpiste muy pequeño sólo.

Las semillas que gustan poco al cardenalito las pondremos bien a la vista y de fácil acceso, ya que es un pájaro muy curioso se acercará constantemente e irá comiendo esos granos poco a poco. El alpiste no es la comida básica del cardenalito y si nos creemos que mientras tengan ración de alpiste ya es suficiente estamos equivocados. Este alpiste ha de ser de la mejor calidad posible (pequeño y blando). 
Dentro de un mismo criadero hay pájaros que se dedican a comer unos determinados granos de la mixtura, otros que el alpiste ni lo tocan, otros que no prueban el cardo pero sí toda la perilla. Pasada la época de cría, efectúo grupos de 8 cardenalitos por jaula, y es una sorpresa observar al soplar la mixtura (hay que hacerlo a menudo), las predilecciones en las semillas de cada grupo, sobre todo entre adultos y jóvenes ; una dieta homogénea en estos pájaros creo que sólo se consigue a partir de los que se han acostumbrado nada más salir del nido, o sea en su más tierna juventud.
Si tenemos cardenalitos adultos de diferentes procedencias, unos criados por nosotros, otros intercambiados con amigos para renovar sangre, otros traídos del extranjero, etc, veremos la disparidad de costumbres en su régimen alimentario con el tipo de semillas.
Lo más aconsejable es no forzar la dieta de los adultos insistiendo en algún de tipo de semilla, soplar a menudo los comederos y si es necesario añadir un poco más de mixtura nueva.
Con los jóvenes que nazcan en nuestro criadero ya es diferente y veremos lo fácil que se acostumbran a cualquier tipo de dieta, desde la más suave cuya base es el alpiste hasta otras mucho más fuertes y grasas. Está dieta básica con todo detalle se ha de comunicar al criador al que cedemos algún cardenalito nuestro. 
Los criadores que disponen de más tiempo libre que yo, utilizan unas mixturas ricas en lechuga blanca, alpiste y césped, añadiendo diariamente una pequeña ración de grano hervido o remojado a base negrillo, cañamón y perilla; estas semillas tiernas al igual que las plantas silvestres y verduras, las digiere muy bien el cardenalito, pero como he dicho, todo es cuestión del tiempo libre que dispongamos. 
Los que vivimos en ciudades grandes nos vemos obligados a utilizar verdura de uso humano (siempre con moderación y es menos cantidad en invierno), como la endibia, brócoli o lechuga, aunque si acostumbramos a nuestros pájaros comerían cualquier otra (col, espinacas, acelgas, apio, etc.)
Los que tienen la suerte de vivir cerca de zonas de cultivo, grandes jardines o cerca de ríos con aguas limpias, pueden emplear, berro (especie nasturtium officinale- familia crucíferas), alsina o también llamada pamplina (esp. hydecoum imberbe – fam. papaveráceas) o rabaniza (esp. Diplotaxis erucoides), pero siempre atentos y evitemos zonas de fumigación reciente. 

Un uso abundante de estas plantas silvestres va muy bien al cardenalito pero el problema viene cuando ese pájaro es cedido a otro criador que no tiene la posibilidad de añadirlas a la dieta.
Los pájaros nacidos en criaderos donde se les suministra abundantes y regulares raciones de estas plantas silvestres no son los más ideales para ser adquiridos, ya que al cambio de dieta a base de semillas secas pueden inflamarse fácilmente. 
Los pájaros que vayan a ser destinados a otros criadores han de recibir una dieta más estándar y a base de productos de fácil adquisición (semillas secas, verduras de venta en comercios, bizcochos de marca comercial conocida, etc.)

La inflamación intestinal en el cardenalito es producida sobre todo por el estrés, el abuso de frutas y verduras, y sobre todo por los cambios bruscos de dieta alimenticia que conducen en la gran mayoría de los casos, a su muerte. 

NOTA MUY IMPORTANTE: Cuidado con algunas frutas; el aguacate es tóxico y mortal para el cardenalito. Mueren de parada pulmonar. 


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