-"C-4"-

El submarino "C-4", fue construido por la Sociedad Española de Construcciones Navales de Cartagena, que puso su quilla el día 5 de mayo de 1924, botado el 6 de julio de 1929 y entregado a la Armada el día 21 de septiembre de 1929, y dos meses después ya realizó sus primeras maniobras navales, donde por primera vez en la historia naval española se utilizó la táctica de ataque "submarino contra submarino", en las que la naciente serie "C" ya demostró una gran superioridad sobre los "B" y por supuesto, sobre los "A".
En verano de 1935, en compañía de sus cinco hermanos de serie, realizó un viaje por diferentes puertos españoles, franceses y británicos, en los continentes europeo y africano.
Cuando empezó la Guerra Civil se encontraba en el puerto de Cartagena, División a la que pertenecía, su comandante era el C.C: Auberade Leal, como segundo comandante, el T.N. Bahamonde Guitian y el A.N. Lobo Andrade como oficial.
El día 18 de julio de 1936, zarpa con los submarinos "B-6", "C-1", "C-3" y "C-6", con rumbo al Estrecho y con la misión de interceptar el paso de las tropas Nacionalistas desde el Africa hacia la Península, situándose escalonadamente frente a las costas andaluzas. Los cinco submarinos iban al mando del jefe de Flotilla, el capitán de Fragata Guimerá que arbolaba su insignia en él "C-1".
El día 21 de julio, a primeras horas de la mañana, se encontraba él "C-4" navegando en superficie a la altura de Málaga. En un momento dado, aprovechando que el comandante se hallaba en el puente con el A.N. Lobo, y que el segundo descansaba en su camarote, subió a la torreta el cabo electricista Arregui, quien los encañonó y los obligó a bajar al interior, donde quedaron encerrados en sus camarotes. El cabecilla era el auxiliar de radio Rafael Sánchez Mata. La sublevación estaba consumada. Por la mañana el T.N. don Vicente Ramírez Togores, jefe de Ordenes de la Flotilla, en nombre del jefe de la misma, que había sido informado de los hechos, nombra nuevo comandante, al segundo del "C-1", T.N. Lasheras, que transborda en la mar y a quien el comité entrega el mando. El "C-4" se dirige a Málaga, quedando abarloado junto al "C-3" y "C-6", mientras el comandante y oficiales son trasladados al recién confiscado vapor "Monte Toro" en calidad de presos.
Su primera acción de guerra tiene lugar en la noche del 26 al 27 de julio, en que efectúa 37 disparos de cañón y lanza un torpedo contra dos buques que cruzaban el estrecho de Gibraltar, sin lograr hacer blanco.
El día 1 de agosto sale de Málaga para Cartagena al objeto de hacer pequeñas reparaciones. Antes de salir hace entrega al "C-3" de toda la munición antiaérea y cargo de torpedos, así como distintos repuestos de la giroscópica.
Una vez reparado, el día 22 de agosto sale de nuevo a la mar, esta vez en compañía del "C-5", entrando ambos en Málaga al día siguiente. Allí se reúnen con él "C-3", y el día 25 zarpan los tres hacia el frente Norte, donde más tarde se les uniría él "C-6". Su misión era intentar localizar y hundir al acorazado "España" y crucero "Almirante Cervera", que operaban por aquellas aguas. Asimismo y para aprovechar el tránsito, se les embarcó abundante armamento portátil y munición con destino a las tropas que operaban en Bilbao. Pero en un tardío acto reflejo, se recurrió al regreso de tres de los cuatro submarinos a la zona del Mediterráneo el 2 de octubre de 1936, por lo que salen, él "C-3", "C-4" y él "C-6", al mando del comandante de este último, C.C. Remigio Verdía. El día 8 entran en Málaga él "C-3" y "C-4", continuando él "C-6" hasta Cartagena.
Hasta final del año opera solamente en aguas de Alborán teniendo como puerto base Málaga.
Al comenzar 1937 se le asigna una nueva zona de operaciones, el levante español y el puerto desde el que opera, es el de Valencia. Entre febrero y marzo regresa a Cartagena para efectuar distintas obras, que incluyen varada. El 30 de marzo, finalizadas las obras, sale a la mar con él "C-1", con orden de atacar a los barcos que cruzan el Mediterráneo con tropas italianas, que vienen en apoyo de las fuerzas nacionales, pero el temor a los aviones que convoyan a los barcos de superficie, les hacía apartarse demasiado de las derrotas de navegación, por lo que los avistamientos de buques enemigos fueron muy escasos.
De nuevo, el 7 de abril el Gobierno apremia al jefe de la Flota para que mande al Cantábrico todos los submarinos disponibles, como consecuencia de la crítica situación del frente Norte, y el hecho de haber perdido ya dos unidades en aquellas aguas, él "C-5" y el "B-6". A las 14:30 horas se recibe un mensaje que ordena la salida "sin dilación" del "C-1" y "C-4" que parten a las 00:00 del día 13, aunque a la altura del estrecho de Gibraltar ambos regresan a Cartagena, por tener el "C-1" una pérdida de gasóleo en los diesel. El "C-4" decidió regresar también, para en caso necesario auxiliar a su compañero.
A finales de abril es de nuevo enviado al Cantábrico, llegando a Bilbao el día 9 de mayo, donde se encuentra con él "C-4", y el "C-6" que había, salido unos días antes que él de Cartagena. Salen a la mar dos o tres días por semana y al caer Bilbao en manos de las tropas nacionales, toman como base los puertos de Santander y Gijón.
Por aquellas fechas el crucero nacional "Almirante Cervera" se había convertido en una verdadera obsesión para los mandos navales de la República, y desde el Estado Mayor de la Marina, establecido en Valencia, se insta al jefe de la Fuerzas Navales del Cantábrico para que emplee todos los recursos a su alcance contra el crucero, a fin de que sea hundido antes de que el bloqueo termine de ceñirse sobre toda la cornisa cantábrica.
El día 21 de junio él "C-4", avista al "Cervera", que a la vez se percata de la presencia de este y efectúa un ataque con cargas de profundidad, lo que obliga al submarino a efectuar una evasión, eludiendo responder al ataque.
El día 25 de julio y cortada la comunicación con Asturias, el general Gámir, los vocales de la Junta de Santander, parte del Estado Mayor y algunos políticos abandonan Santander a bordo del "C-4", ante la inminente toma de la ciudad por parte de las tropas nacionales, hecho que habría de producirse horas después. El submarino, con toda la comitiva, sale a la mar a 01:30 horas, amparado en la oscuridad de la noche, con destino a Gijón, donde atraca el mismo día a las 23:45 horas. Allí se reúne con él "C-2" y él "C-6", que se habían replegado y tomado como base el puerto de El Musel.
El día 28 de agosto este puerto es sometido a un bombardeo aéreo por parte de la aviación nacional, a resultas del cual él "C-4", que es sorprendido atracado, recibe varios impactos en la superestructura. Realizada una reparación de fortuna por parte de la propia dotación, el comandante se hace a la mar y le envía al ministro de Defensa, el siguiente mensaje: "En bombardeo Musel, metralla averió casco cinco sitios. Reparo provisionalmente. Es imprescindible dique. Navego sin pérdida de tiempo en demanda costa francesa. Solicito autorización. Propongo Burdeos. Dada situación zona, única manera de salvar barco para la República".
Ante el asombro del Estado Mayor Central de la Marina, por un lado, y del jefe de las Fuerzas Navales del Cantábrico por otro, que se interrogan mutuamente acerca de dónde ha partido la orden de hacer salir a la mar al "C-4", el buque entra en el puerto francés de Le Verdon, el día 29 de agosto.
Allí el comandante T.N. Lasheras coopera con el A.N. Ferrando, comandante del "C-2", (que se encuentra en Brest, internado desde la caída de Gijón), en el fracasado rapto de su submarino con ayuda de agentes nacionales.
Se traslada a Burdeos el C.C. don Pedro Prado, para tomar el mando del "C-4" y del "C-2", tratando además de acelerar los trámites para la pronta incorporación de ambos al servicio activo y evitar que pudiesen quedar internados, dada la neutralidad del país vecino. A pesar de las gestiones para tratar de su pronta vuelta a la actividad, él "C-4" permanece durante siete meses y medio en obras, pues no estaría listo hasta mediados de abril de 1938.
El día 14 de abril de 1938 y bajo el mando del soviético G.I. Kuzmin, (Víctor Nicolás) y como segundo S.P. Lisin, (Leon), abandona el puerto francés para dirigirse a Cartagena adonde llega el día 23, entrando en fase de alistamiento. Después de alguna salida a la mar en pruebas, sale de nuevo plenamente operativo el 19 de junio, para incorporarse a su nueva base, Barcelona donde llega dos días más tarde.
Del día 2 al 6 julio efectúa una patrulla de guerra, durante la cual el comandante G.I. Kuzmin emitió una queja en el sentido de que no pudo torpedear a un buque nacional, por el excesivo tiempo que tardó la dotación en preparar un tubo lanzatorpedos.
El día 15 de julio se traslada a Mahón, principalmente para levantar la moral a los allí residentes. El 21 regresa a Barcelona y vuelve a salir el 26 para escoltar a un mercante hasta su puerto de destino. Posteriormente, localiza a un mercante nacional, pero en el momento del lanzamiento, el cable de izado del periscopio se partió y el ataque quedo abortado.
El día 12 de agosto de 1938 a las 20:00 horas parte de la Ciudad Condal rumbo a Mahón llevando dos sacas que contenían 100 tarjetas postales y 300 certificados, de los que 200 fueron cursados con fines especulativos por la Agencia Filatélica Oficial. También se embarcaron unas 1.100 cartas de correspondencia normal, figurando en todos los sobres el matasellos con el cuño "Correo Submarino 11/agosto/1938. Barcelona", mientras que dos días después otro cuño rezaba "Correo Submarino 13/agosto/1938. Mahón, si bien el viaje de regreso fue efectuado el 17 de agosto, cuatro días más tarde.
Curiosamente, el primer correo submarino del mundo se realizó navegando en superficie, sin que se registrara contratiempo alguno. Sin embargo, en el viaje de vuelta y para poder zafarse del acoso de los aviones nacionales con base en Palma de Mallorca, tuvo que navegar casi siempre en inmersión.
La razón del envió de correo a Mahón se debió a que Menorca era la única isla del archipiélago balear que permanecía en el bando de la República, se encontraba prácticamente aislada a causa del bloqueo de los buques y aviones nacionales, que impedían la llegada de toda clase de suministros. Para levantar la moral de su población y conseguir una acción propagandística de favorable impacto.
El mismo día que llegó a Barcelona, una vez desembarcadas las sacas de correo, continuó viaje hasta Cartagena, donde llegó el día 20, saliendo de nuevo el 23 en compañía del "C-2", con quien efectuó hasta finales de mes la vigilancia de las aguas próximas sin resultado positivo. El mes de septiembre continuó con la protección de la zona de Palos, hasta que el día 12 entra en dique seco para recorrido de la obra viva, hasta Navidad.
El día 23 de diciembre, una vez reparado, sale a la mar para efectuar pruebas de mar. Durante estas el submarino varó, lo que originó una serie de escritos que hacían referencia a la incompetencia del comandante ruso, G.I. Kuzmin, (Víctor Nicolás). Así pues se tomó la decisión de reintegrar el mando a un oficial español. Con fecha de 27 de diciembre el Ministro de Defensa envió un telegrama al jefe de la Flota en los siguientes términos:"Nombre provisionalmente Comandante del "C-4" a Sebastián Gallo".
La asignación del mando en el A.N. Gallo, se debió a que el resto de oficiales submarinistas ocupaban en ese momento otros cargos de más responsabilidad.
En su primera salida, ya con mando español, sufre una rotura del eje de la bomba de aceite, que le obliga a regresar a puerto, saliendo de nuevo a pruebas el 9 de enero de 1939 y esta vez sin novedad. El día 10 toma el mando el T.N. Eugenio Calderón Martínez, partiendo a continuación a una patrulla de vigilancia entre el cabo Tortosa y Barcelona, regresando a Cartagena el día 14. A partir de este día su actividad se reduce a un par sé salidas en el mes de febrero de apenas algunas horas.
El día 5 de marzo Cartagena se halla inmersa en los sangrientos acontecimientos que sucedieron al golpe de estado contra Negrín. A primeras horas de la mañana los buques surtos en la dársena de Cartagena sufren un intenso bombardeo aéreo de la aviación nacional. Los dos únicos submarinos que se encontraban operativos, él "C-2" y él "C-4", no sufrieron daños. Después del bombardeo y ya con la ciudad controlada por los sublevados, la flota es conminada por el general Barrionuevo a abandonar el puerto, en un plazo de 15 minutos, bajo la amenaza de ser hundidas por las baterías de costa. La flota recibe la orden de hacerse a la mar con rumbo a Argel. El "C-4" sale a las 12:00 horas, y ya en mar abierto, la flota recibe un mensaje de las autoridades francesas negando la entrada en Argel, dándoles la posibilidad de dirigirse a Túnez, al puerto de Bizerta. Ante este ofrecimiento, la flota se dirige allí, donde arriban el 7 de marzo.
Al día siguiente se solicita el asilo político, quedando internado el submarino, bajo la custodia de cinco tripulantes españoles. El resto de la dotación es conducida a un campo de concentración en la localidad de Meheri Zabbens. El comandante fue el único que solicitó ser repatriado a España.
El día 31 de marzo de 1939 llega a Bizerta, a bordo de los transportes "Mallorca" y "Marques de Comillas", el personal que deberá hacerse cargo de los buques internados. Haciéndose cargo de la comandancia del "C-4" el T.N. Juan García.
El día 2 de abril, tan sólo 24 horas después de darse oficialmente por concluida la contienda civil, los buques "exrepublicanos", entre los que se encontraba él "C-4", se hacen a la mar en demanda del puerto de Cádiz, donde llegan a últimas horas del día 5.
Por Orden de 6 de mayo de 1939 él "C-4" pasa a segunda situación, con fecha retroactiva desde el 1 de abril. Dado que su estado general era relativamente bueno, por Orden de 12 de mayo se le pasa a tercera situación, causando alta en la Armada.
El 3 de octubre de 1939 se nombra comandante, al C.C. Joaquín Cervera Cervera. La actividad de la Armada en esa época quedo reducida al mínimo, tanto por que las aportaciones para maniobras eran muy escasas, como por estar en pleno desarrollo la segunda guerra mundial, así que los días transcurrían mayormente atracados en la base, efectuando mantenimientos de rutina.
El 3 de julio de 1941 es nombrado comandante, el C.C. Manuel Cervera Cabello. Este al igual que su predecesor, hizo pocos días de mar. La contienda mundial estaba en su punto culminante.
En esta época los submarinos cambiaron el entonces clásico color gris claro de su casco por el blanco y la torreta se convirtió toda ella en una gran enseña al ser decorada con los colores de la recuperada bandera nacional.
El día 28 de julio de 1942 es nombrado nuevo comandante el C.C. Manuel Castañeda Barca, que habría de ser a la postre el comandante más duradero de todos cuantos tuvo el submarino en sus casi 17 años de vida activa, pues ostentó el mando durante casi cuatro años.
El día 20 de abril de 1946 toma el mando el C.C. Francisco Reina Carvajal.
El día 30 de abril, el jefe del Estado, General Francisco Franco visitó Cartagena con motivo de un homenaje que se hizo a las víctimas del "Castillo de Olite", hundido frente a la isla de Escombreras. El Caudillo presenció los actos a bordo del "C-4", en el que salió a la mar, aunque no llegó a sumergirse.

El 27 de junio la flotilla de submarinos, compuesta por él "C-2", que arbolaba la insignia de su jefe, capitán de navío Rafael Fernández de Bobadilla, él "C-4" y el "General Sanjurjo", zarpó de la Estación Naval de Sóller a las 08:30 horas, haciendo los tres inmersión en las proximidades de la bocana para efectuar trimado. A continuación hicieron superficie para dirigirse a un punto situado a 15 millas al 000 de cabo Gros, desplegándose una vez allí en formación, formando un triángulo equilátero de 10 millas de lado.
A las 11:29 horas los tres submarinos adoptaron rumbo 070 y 7 nudos de velocidad, manteniendo la velocidad durante todo el ejercicio y cambiando de rumbo cada sesenta minutos, adoptando solo dos rumbos el 070 y el 250. A la 11:43 él "C-2", avista a los destructores "Alcalá Galiano", "Churruca" y "Lepanto" y después de transmitir el mensaje de avistamiento a los otros submarinos, hizo inmersión.
El "C-2" fue el primero en atacar y a las 13:11 horas hizo superficie en situación al 024 del faro de Cap Gros y 22 millas, dirigiéndose al puerto de Sóller, esperando ver salir a flote poco después al "C-4" y al "General Sanjurjo", por ese orden.
Pero a las 13:55 el destructor "Lepanto", último buque de la formación en línea de tres, de pronto contempló atónito cómo soplaba lastres y emergía justo a su amura de babor, y a tan escasos metros de él que le fue imposible reaccionar, un submarino: él "C-4".
El "Lepanto" impacto con su roda justo en la zona comprendida entre el cañón y la proa de la torreta. Teniendo en cuenta que la velocidad del destructor, era de 14 nudos y que el submarino le mostró el través, más que producirle una brecha, lo debió literalmente casi partir en dos. Cuando empezó su búsqueda se avistaron trozos de corcho pintados de blanco, del revestimiento interior de la cámara de oficiales, así como algunos trozos de madera de caoba y media silleta de las utilizadas en la citada cámara.
La situación geográfica del desgraciado accidente, fue al 013 del Morro de la Vaca y 13 millas. La sonda era de 300 metros.
El recuento final arrojó la cifra de 44 víctimas:
1-C.C. Francisco Reina Carvajal.
4-T.N. Horacio del Barrio Delgado.
2-T.N. José Rivero Tapiador (alumno curso submarinos).
3-Capitán de Maquinas. José Cifuentes González.
5-A.N. Antonio Bosqué Blanch (alumno curso submarinos).
6-A.N. Francisco Martínez García (alumno curso de submarinos).
10-Mecánico Mayor Germán Ocampo Martínez.
7-Mecánico 1º David Laencina Vázquez.
9-Mecánico 1º Pedro Vázquez Sánchez.
15-Contramaestre Mayor Alejo Aldegunde Dorrego.
8-Electricista 1º Ginés Garrido Caparrós.
13-Electricista 2º Víctor Fernández Piñón.
12-Torpedista 2º Lucas Marchante Morales.
11-Mecanico 2º Raimundo Paredes Ramos.
14-Obrero 1º Barbero Sebastián Alonso Molina.
17-Cº1º Maniobra José Seoane Varela.
16-Cº1º Artillero Francisco Pérez Bayona.
42-Cº1º Electricista Jerónimo García Salmerón.
40-Cº1º Torpedista Pablo Martínez Martínez.
20-Cº1º Radiotelegrafista Manuel Cervantes Calderón.
21-Cº1º Radiotelegrafista José Fariñas Ollero.
30-Cº2º Electricista Norberto Pardo Albaladejo.
19-Cº2º Fogonero Diego Várela Madrid.
31-Especialista Artillero Luis Santos Sanz.
24-Especialista Mecánico Antonio Martínez Pardo.
32-Especialista Electricista Diego Vilar Martínez.
23-Marinero Preferente Fogonero Eugenio Medina Heras.
26-Marinero de Oficio Ramón Cemeli Masvidal.
33-Marinero de Oficio Antonio Berenguer Llorent.
41-Marinero de Oficio Benito Insúa Soto.
34-Marinero de Oficio Francisco Salvador Martínez.
22-Marinero de Oficio Benigno Gallego Díaz.
39-Marinero de Oficio Eduardo Gutiérrez Cerezo.
18-Marinero de 2ª José Pérez Martínez.
37-Marinero Distinguido Casimiro San Emeterio Tapia.
25-Marinero de 2ª Serafín Pérez Tudela.
35-Marinero de 2ª Juan Montes Romero.
38-Marinero Cocinero Elisardo Miniño Casemanes.
29-Marinero de 2ª Francisco Martínez Collado.
?-Marinero de 2ª Rafael García García.
36-Marinero de 2ª Vicente Fontán Fernández.
28-Marinero de 2ª José Charneco Olivera.
43-Marinero de 2ª Ramón Urtiaga Plazas.


Como quiera que el destino es imprevisible, hubo gente que tenía que haber salido ese día a la mar y por alguna razón se quedaron en tierra, así como otros que no tenían previsto salir y sí lo hicieron. Entre los primeros se encontraba, el segundo comandante T.N. Enrique Rolandi Gaite, aquejado de un proceso gripal, el Torpedista 1º Manuel Nieto Fernández y el Cº2º Torpedista Matias Peña, que se quedaron regulando los torpedos que se habrían de lanzar en las fechas siguientes, el Marinero de Segunda Especialista José Gutiérrez Menéndez, que se quedo en tierra a última hora, por orden expresa del mando, para así aprovechar el día en hacer gestiones propias de su destino, ya que era el cartero del buque. Los cuatro eran de la dotación, a la que se sumo un quinto superviviente, que pertenecía al Estado Mayor de la Flotilla y se encontraba comisionado, quedando en tierra haciendo los partes de campaña de los días anteriores, José Llamas Espín.
Pasados unos meses, el buque fue oficialmente dado de baja en la Armada. Hasta ese momento figuraba como "desaparecido". La orden apareció en el D.O. nº 34 de fecha 7 de febrero de 1947 y rezaba así:
"Visto el testimonio de la causa nº 70 de 1946, instruida en el Departamento Marítimo de Cartagena, con motivo de la pérdida del Submarino "C-4" y habiendo sido sobreseída definitivamente, por no existir indicios de responsabilidad criminal por parte de persona determinada, vengo en disponer sea dado de baja en la Lista Oficial de Buques de la Armada el antes citado "C-4"".
COMANDANTES DEL SUBMARINO "C-4":