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Entrevistas a Vanessa Lorenzo

Vanessa se va de vacaciones

Aquí está la primera entrevista que os ofrezco de nuestra amiga, se la hicieron en la revista DT, en el mes de Julio-Agosto de 1998. La he publicado integramente, sin alterar ningún detalle. Descubrid más sobre ella.

 

He quedado con Vanessa en un famoso certamen de moda, en un descanso que tiene entre desfile y desfile. Tras esperar unos minutos,
aparece: radiante, bellísima. Lleva deportivas, camiseta blanca y una sonrisa resplandeciente de oreja a oreja. Por su estatura (1,71 m) y
aspecto (tiene la cara limpísima, sin maquillaje) le echaría quince años todo lo más, pero ya ha cumplido veintiuno. Viéndola así, tan guapa, tan rubia, con sus ojos azul mar, no me extraña que esta catalana, que desde los diez años hace publicidad, sea una de nuestras modelos más cotizadas y famosas. Victorio y Lucchino, Pedro del Hierro, Roberto Verino... anhelan que lleve sus modelos en la pasarela; L'Oreal, Pepe Jeans, Escada y Giorgio Armani la contratan para que haga sus campañas, y decenas de revistas de París, Milán y Nueva York la quieren en sus portadas. Sin embargo, el proyecto que más le ilusiona ahora mismo es la película "Fuochi d'Artificio", del director de "Il Ciclone", Leonardo Pieraccioni, y que próximamente se estrenará en España.

 

Prometo no preguntarte qué es ser modelo...
Pues como no me lo preguntas te voy a contestar: es un trabajo como cualquier otro, que te obliga a viajar muchísimo, estar sola la mayor parte del tiempo y a cuidarte, no sólo exterior sino también interiormente. A veces se te puede ir la olla...

¿Conoces a alguien a quien le haya pasado?
Más o menos. Este curro puede ser muy superficial. Es muy importante conservar tus amigos, tu familia, tus raíces...dedicarte a otras cosas. No es sano pensar sólo en el físico, en las fotos o en los desfiles.

Tengo una duda, ¿qué hace una chica tan baja como tú en un mundo como éste?

(Se ríe). Pues sí, no soy muy alta, no... Sólo mido 1,71. Lo que pasa es que ahora están cambiando las cosas. Hace seis años, era imposible ser modelo si medías lo que yo mido, pero desde Kate Moss, las modelos bajitas tenemos nuestro espacio.

¿Y esto de la moda se paga bien?

Sí. La verdad es que sí. No es sólo por posar en sí, sino por todo lo que conlleva que tu imagen esté expuesta para que la gente la vea.

¿Tiene muchos ceros tu cuenta bancaria?

(Sonríe pícaramente). Sí, si me comparas con una chica de mi edad que estudie en la universidad. me considero muy afortunada por
poder trabajer en esto.

Hay una cosa sobre la que la gente de a pie no tenemos ni idea: ¿cuánto se paga por un desfile?

Nadie dice lo que cobra. Cada uno tiene su tarifa. Esos asuntos son muy personales...

¿Te has imaginado alguna vez como una chica cualquiera, haciendo un trabajo normal?

Realmente no. Comencé tan pronto haciendo anuncios que nunca se me ocurrió decir "quiero ser abogado", por ejemplo.

¿Qué le dirías a las chicas que quieren ser modelos para que se lo piensen un poco?

Pues les hablaría de todo el tiempo que pasas sola cuando eres joven y tienes que viajar a otros países sin conocer a nadie. También les
contaría lo peligroso que puede ser para el coco pensar solamente en el físico y en la competición con otras chicas.

¿Por qué la gente cree que quienes os dedicáis a esto tenéis la cabeza vacía?

Mucha gente no ve que detrás de una foto ha habido un equipo de diez personas pensando y trabajando, y que han puesto su
esfuerzo y su ilusión para que el resultado final salga bien.

¿Cuál es el último libro que has leído?

"La tempestad" , de Juan Manuel de Prada.

Tengo una curiosidad: ¿el público te dice cosas cuando estás en la pasarela?

Alguna vez que otra. A veces a alguien se le va un poco la olla y te dice algo gracioso, de cachondeo.

¿Te echan piropos por la calle?

Antés quizás sí, pero ahora me miran, me observan y algún que otro lanzado me pide un autógrafo.

¿Te piden muchos?

Firmo alguno de vez en cuando; me lo piden sobre todo las chicas jovencitas.

¿Los chicos se cortan al entrarte?

Suelo salir poco, pero no sabía decirte... Cuando salgo a tomar una copa no voy en plan de ligoteo, así que toda esa historia me pasa
un poco inadvertida.

Pero alguna vez habrás ligado, ¿no?

(Se carcajea) Yo siempre he sido la típica chica que ha salido con amigas a divertirse. He pasado del rollo de ir a un bar para que me
entrase un tío.

¿Tienes novio?

¿En la moda hay proposiciones indecentes?

A mí nunca me las han hecho. (Su expresión se trona seria y habla mas despacio, como midiendo las palabras) Me gusta saber que lo que hago lo hago por mí misma, sin la ayuda de nadie, y más aún ese tipo de ayuda a la que te refieres, que además al final no sirve para nada...

¿Y si te lo propusiese Clinton?

(Se parte de risa) ¡¡Menos todavía!!

¿Cuanto tiempo le dedicas a tu cuerpo?. Supongo que como es una herramienta de trabajo, lo tendrás que tener siempre a punto?

Hace tres años pasaba de todo, pero ahora me cuido, y mucho. Cuando pasas la barrera de los veinte años, ya no es lo mismo que cuando tienes quince... (vuelve a reir)
...¿Y cuando tengas treinta?

¡Imagínate! Tendré que hacer el doble de ejercicio... Yo soy de las que comen bien, no me gusta hacer dietas, pero a cambio hago
mucho ejercicio para mantener la línea.

Dicen que vuelven las tetas y los culos y se va esa moda andrógina que te impide ver en algunas fotos distinguir si ves
una chica o un chico...


Más o menos. Perp lo que está claro es que una modelo nunca podrá ser como una chica Playboy. Sobre todo, porque esas revistas
están hechas para hombres, y las revistas de moda las compran las mujeres. Vamos, que se llevan las curvas, pero sin exagerar.

¿Recurrirías a la cirugía si fuera necesario?

Si sintiera la necesidad, claro que lo haría. Cuando una persona se opera es para sentirse mejor, porque quiere cambiar algo de su
cuerpo.

¿Por qué ahora todo el mundo es modelo?. Me explico: mucha gente dice ser modelo o quiere serlo, raro es el que no ha
hecho un pase o no ha ido a una academia para prepararse...


La verdad es que no lo entiendo muy bien. Es como un movimiento social extrañísimo. Lo que ocurre es que hay mucha gente que es
mona, sin una ocupación especial, y termina con la etiqueta de modelo.

¿Y Rociíto y la Jesulina son modelos?

Yo no puedo decir que soy cociera por hacer un huevo frito. Sí puedo decir que, alguna vez que otra, puedo cocinar (y no siempre
bien), pero nunca que soy cocinera... Creo que me explico con claridad, ¿no?.

¿Eso es intrusismo?

Pues sí

A ti también se te puede acusar de intrusismo: tú has hecho una película sin ser actriz...

Tienes razón, pero yo no he hecho la película porque soy famosa. Hice el casting como todas las que se presentaron y tuve la suerte de
que al director le gusté y me eligió para el filme.

Sigamos aclarando conceptos, ¿qué es ser top?

¡Odio esa palabra! ¡La odio! (se rie). Creo que es una palabra que se han inventado. Eso de top me parece lo peor. Hay modelos que
trabajan para Galiano y otros diseñadores, y modelos que no trabajan tanto, pero ya está. No hay que darle más vueltas.

 

¿Tú crees que llegarás a ser top?

No es cuestión de llegar o no llegar, sino de hacer cosas que me dejen satisfecha conmigo misma.

¿A quién admiras en tu profesión?

A Amber Valetta. Me alucina...

¿Y alguien a quien detestas?

No detesto a nadie si no la conozco bien por dentro.

Cambiemos de tercio. ¿Son difíciles las relaciones de pareja con un trabajo como el tuyo?

Un poco sí. Hay que poner mucho de tu parte, porque estás constantemente viajando, y eso influye.

¿Y si tu pareja es celosa?

Entonces, apaga y vámonos... Pero te aseguro que puedes tener una relación perfectamente siendo modelo.

¿Y las chicas tan guapas como tú y con ese cuerpazo salen con chicos tan feos y normales como yo? Por ponerte un
ejemplo...


Hay que ser realista, cuando sales con una persona es porque en primer lugar te gusta el físico. Luego, para mantener una relación
estable te tiene que gustar el interior, que es lo que finalmente cuenta.

¿Las modelos suelen emparejarse con modelos?

Habitualmente no. Son casos muy esporádicos. A mí los chicos altísimos no me gustan. Prefiero los chicos bajitos, que están más a
mano...

¿A mano de qué?

No seas mal pensado. Me refiero a que sea más o menos de mi estatura. Yo mido 1,70, si me ponen un tío de 1,85 me muero...

Tú que has viajado tanto, ¿por qué tipo de hombre te decantas?

El latino tiene algo que un alemán nunca tendrá... Pone más fuego y más alma en lo que hace.

¿Y físicamente?

No me gustan los rubitos con cara de angelito; para eso ya estoy yo. Prefiero a alguien diferentea mí, que me de caña, que sea
interesante, con personalidad.

¿Sexo sin amor o amor sin sexo?

Cada uno en su momento, creo que las dos cosas están muy bien. Es cuestión de apetencias.

¿Has tenido alguna vez una cita a ciegas?

No, nunca. Además no creo que eso salga bien. Es muy peliculero

¿Qué locura has hecho últimamente?

Ahora que lo pienso, ninguna... ¡Qué horror!, ¡qué aburrida soy!.

¿Fumas? ¿Consumes drogas? ¿Te has emborrachado alguna vez?

No fumo, y creo que con la mente podemos hacer lo que nos de la gana, no necesitamos estimulantes. Y sí, me he emborrachado
alguna vez.

Para terminar, ¿no me vas a decir cuánto se gana en un desfile?

¿Otra vez? (se carcajea). Que no te lo voy a decir, no me gusta hablar de dinero. Además, yo no sé cuánto gana un periodista...

Luego te lo digo... ¿Qué es lo que más odias que te pregunten?

¡¡¡Lo del dinero!!! (se troncha de risa). Es que me lo has puesto a huevo.

 

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