PILARES DE BARRO
Los tres pilares en que aseguran apoyarse los vivisectores son la ética, la ciencia y la ley.
Ética: sistema de reglas que rigen una conducta. Ética médica: conjunto de reglas y principios que rigen la conducta moral y profesional de los médicos, deontología. ¿Qué moral y qué buena conducta pueden tener personas y, en este caso, médicos, que tenían animales en condiciones miserables? Un perro berdino, como se había quedado ciego y ya no era útil a su dueño, fue dejado en el Animalario de la Facultad de Medicina de Tenerife, para que experimentasen con él. Su dueño sabía incluso que iba a poder oír sus gritos desde el hospital, así que me pregunto ¿qué sólida ética puede tener este hombre, como médico y como persona? Realmente, este pilar demuestra tenerlo con una base muy floja.
Ciencia: conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas. En 1.993 se reconoce por el Sistema Español de Farmacovigilancia que tienen unos 20.000 registros de notificaciones de sospechas de reacciones adversas a fármacos. Estas notificaciones se envían regularmente al Centro Internacional de Farmacovigilancia de la OMS en Uppsala (Suecia), donde están almacenados para su estudio más de un millón de sospechas de reacciones adversas. Son ellos los que a su vez reconocen, por ejemplo con respecto a los efectos teratógenos del Bisoprolol, un beta-bloqueante cardioselectivo, que algunas sustancias que muestran un gran efecto teratogénico en animales, no producen el mismo efecto sobre el desarrollo humano. Y, por el contrario, otras, que no mostraron efectos adversos sobre el desarrollo en distintos animales de experimentación, resultaron teratogénicas para el hombre. Según sus palabras, aunque en este caso el riesgo de padecer una malformación es remoto, el uso del Bisoprolol no está recomendado durante el embarazo ¡salvo para una necesidad clínica bien demostrada! ¿Esto es ciencia? ¡no!, sólo un poco de lógica, usar la cabeza para algo más que para llevar el sombrero. El Hemoce, del laboratorio Hoechst Ibérica SA, un sustituto del plasma, fue puesto en el mercado, ¡según reconocen!, después de numerosos ensayos animales. Después de reacciones adversas alarmantes en Italia, Francia y Holanda, se recomienda la retirada de ciertos lotes en España en 1.993, para ser sometido a revisión en el proceso de producción. ¡Y fue el mismo laboratorio el que había afirmado numerosos experimentos con animales! ¿Es esto ciencia? ¡creo que no! En una sesión celebrada el 30 de marzo de 1.993, la Comisión Nacional de Farmacovigilancia manifestó dudas sobre el Arteparon, de Alfarma SAE, un mucopolisacárido polisulfato, de origen bovino, con indicación general de artrosis. Presenta una estructura molecular a la heparina humana, con la que puede dar reacción cruzada y se asocia con graves complicaciones trmboembólicas. Por otro lado, ya un año antes, en 1992, se habían comunicado 17 casos de síndrome de Guillain -Barré y de otras neuropatías motoras asociadas al Nevrotal, comercializado por el laboratorio Viñas, que contiene un gangliósido obtenido a partir de la corteza cerebral de bovinos. Y eso a pesar de que ya en 1.989, ¡tres años antes!, en Alemania, se habían notificado también 6 casos del síndoreme de Guillain-Barré y varios de Esclerosis Lateral Amiotrófica relacionados con el Cronassial, otro producto que también contenía gangliósidos de origen bovino. ¿Esto es ciencia?, creo que no. Hasta octubre de 1.992, el Centro Nacional de Farmacobiología había recibido unas 40 notificaciones de hepatopatías relacionadas con el Droxicam, antiinflamatorio no esteroideo. Así, recomienda realizar estudios de metabolismo en animales y humanos, comparando Piroxicam, otro antiinflamatorio no esteroideo, Droxicam y las presentaciones comercializadas de ambos principios activos. Y eso a pesar de que, por ejemplo, el laboratorio Pfizer SA reconoce con su producto Feldene, cuyo principio activo es el Piroxicam, haber realizado pruebas de toxicidad subaguda y crónica en ratas, ratones, perros y monos. Según refieren, la única patología observada fue la que acompaña típicamente a los estudios de toxicología animal con antiinflamatorios no esteroideos, es decir, necrosis papilar renal y lesiones gastrointestinales. Con respecto a estas últimas, el mono se mostró muy resistente a este efecto, mientras que el perro fue extraordinariamente sensible. Pero, debemos estarles agradecidos a algunos laboratorios. El laboratorio Glaxo, al comercializar su producto Imigran, indicado para la migraña, nos aclara que, si bien administrado a conejas preñadas, el sumatriptan causó embrioletalidad, los estudios de reproducción con animales no siempre predicen la respuesta en humanos, como aparece publicado en la revista Salud Rural de Mayo de 1.995. ¡Poderoso caballero es Don Dinero!, experimentos con animales sí, pero ante la posibilidad de perder ventas.... reconocen que no sirven. ¿Esto es ciencia? Me parece que no. El 30 y 31 de Abril del presente año de 1.995 se realizó el segundo Curso Teórico Práctico de Cirugía Laparoscópica organizado la Cátedra de Cirugía de la Facultad de Medicina de La Laguna, Tenerife. Según publicaron, este curso pretendía contribuir a la formación de cirujanos generales en las técnicas de la Cirugía Laparoscópica en los niveles de iniciación y, especialmente, en el perfeccionamiento y adquisición de nuevas técnicas. Para ello contaban con un laboratorio experimental con cuatro meses de trabajo. En un noticiario local de televisión pudimos ver todo limpio, nuevo, brillante, incluso el abdomen del cerdo que iba a ser intervenido. Decía el locutor que los profesores querían tener un quirófano experimental, pero, ¡eso sí!, estos mismos cirujanos-profesores estaban muy satisfechos porque ya habían realizado 60 laparotomías en el Hospital Universitario. Ante esto, cabe preguntarse ¿es la ciencia el motivo de este laboratorio experimental? ¡No!, es la incongruencia y el narcisismo que conducen a la ignorancia y a los errores. Errores como los cometidos por el médico griego Galeno en el siglo I, por experimentar sólo con animales (especialmente cerdos y monos), y que fueron demostrados por el médico belga Vesalio, ya en el s. XVI, al practicar con cadáveres humanos. Además, según el profesor J. L. Reverte de la Universidad Complutense de Madrid, ya en 1.959 el Dr. Beecher había dicho que la experimentación en humanos "es una necesidad social". Como vemos, el pilar de la ciencia, en vivisección, tiene una base muy floja.
Ley: precepto dictado por la suprema autoridad en que se manda o prohíbe una cosa. El Real Decreto sobre Experimentación Animal fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el 12 de marzo de 1.988, entrando en vigor al dia siguiente de dicha publicación. Así, ya estaba en vigor cuando aparece el 23 de abril de 1.992 la sentencia del Tribunal Supremo de un famoso juicio conocido como "el juicio de la colza". Realmente un extraño caso, con miles de afectados, algunos de los cuales murieron. En los primeros dias de mayo de 1.981, y a raíz de ciertos casos en Torrejón de Ardoz y otros lugares de Madrid, fue descubierto un brote epidémico, del que después se conoció su extensión a otras zonas. Al ser halladas lesiones correspondientes a una neumonía intersticial y encontradas estructuras morfológicas compatibles con un mycoplasma, lo que suponía la transimisón de la enfermedad por vía respiratoria, el ministro de Sanidad lo hizo saber a los ciudadanos españoles hacia el 21 de mayo de ese mismo año, 1.981. Sin embargo, realizados diferentes estudios, se empieza a considerar que la enfermedad estaba asociada a la ingestión de aceite sin marca, y se mudó la denominación de Neumonía Atípica por la de Síndrome Tóxico. La marca histopatológica del Síndrome Tóxico es la lesión de los vasos sanguíneos en cualquiera de sus vertientes, arterias, venas y capilares; y aunque recibe el nombre de vasculitis, no se parece a las descritas científicamente con anterioridas. Tiene la enfermedad fases aguda, subaguda y crónica, en una peculiar historia natural, que se inicia bruscamente con edema pulmonar no cardiogénico y aumento anormal de eosinófilos. Estos signos van siendo sustituidos por una esclerodermatosis, afecciones del sistema nervioso central y destrucción del periférico, lo que da lugar a la atrofia del músculo esquelétrico; y lesión de los vasos arteriales pulmonares con la correspondiente alteración cardiológica. Se van sumando otros signos y se afectan todos los órganos, salvo el riñón ¡algo muy serio! En dicha sentencia del Tribunal Supremo, de 106 páginas, consta como recurso de la defensa que la Audiencia ha incurrido en eror de hecho en la apreciación de la prueba, dado que ha estimado probada la relación de causalidad entre la distribución del aceite de colza y el síndrome tóxico, a pesar de no haber sido demostrada científicamente dicha causalidad. Textualmente, "el motivo se basa, ante todo, en la falta de confirmación experimental, lo que, a juicio de la Defensa recurrente, es decisivo, toda vez que una asociación entre un factor de riesgo y una enfermedad, por muy fuerte que sea, no se puede reputar causal". Además, "sostiene la Defensa que los resultados de la experimentación fueron negativos, según se deduce de los informes de la Dra. Veronique Vincent, del Hospital Edouard-Herriot de Lion, y de la Dra. Renata Kimbrough, del CDC de Atlanta, que documentan resultados negativos de experimentos realizados con animales a los que se hizo ingerir aceite sospechoso de operar como agente causal del síndrome tóxico". También se hace referencia a "las conclusiones negativas de las experimentaciones con ratas relatadas por el Dr. Aldrige, responsable de la investigación en el Medical Research Council (Inglaterra)". A pesar de esto, el Tribunal Supremo, representante de la ley, señala que "son escasos los resultados válidos de la experimentación animal, pero es difícil encontrar un modelo hábil para ella". Y más adelante, este mismo Tribunal, que representa la ley, la cual apoya la vivisección en aras de un beneficio para la humanidad, sostiene que, y cito textualmente "tampoco la reproducción experimental del fenómeno es decisiva cuando existen comprobaciones cuya fuerza de convicción no puede ser conmovida por la sospecha de otras causas posibles del resultado". Y que "la sola repetición experimental, por otra parte, no puede proporcionar todos los casos posibles en el tiempo, y, fundamentalmente, sólo puede proporcionar una repetición aproximada, más o menos similar, como han hecho notar autores de gran significación en la materia". Así, la ley sobre la validez de los experimentos con animales parece funcionar sólo en un sentido, pues los acusados fueron encarcelados por años, a pesar de no demostrarse el Síndrome Tóxico experimentalmente. El pilar de la ley se demuestra muy frágil.
Ética, Ciencia y Ley, pilares moldeables como el barro pero, al igual que este material, frágiles y destructibles.
PRINCIPAL F.L.A. ADOPCIONES CALENDARIO ANIMALES MALTRATADOS CAMPAÑAS LINKS FORO ARTICULOS LIBRO DE VISITAS