logotipo

img_google
..............................

El 4to.Oscuro

Revelando las desconexiones cerebrales
..............................


Dark Book

Palabras del Inconsciente
..............................


Planeta K

Breve tratado de las desconexiones cerebrales
..............................


Negativo

El demonio detras del monitor
..............................


               Escribeme


Helena y Paris

Todo comenzó una tarde de invierno. Estaba muy inquieta por ir a "no sé donde", lo único que tenía en mente es que no quería permanecer más tiempo en casa; tomé mi poco entusiasmo junto con mi alta ansiedad y me arreglé lo mejor que pude, parecía que iría al encuentro de alguien, era una corazonada que me confundía.

Salí a caminar, y me detuve en el café donde todas las tardes -como ritual certificado- nos reuníamos los amigos a discutir alguna obra literaria, sabía que nadie había llegado aún, faltaban 10 minutos para la seis de la tarde.

Subí las escaleras y el nerviosismo incrementaba con cada paso que daba. Agaché la cabeza y la mirada, de reojo pude observar que frente a la puerta estaban dos personas sentadas viendo hacia mi, me dio pánico y en una caminata presurosa me dirigí a la cocina del café; saludé a mis amigas (Alejandra y Tiziana) intentando hablar pero los nervios no lo permitieron y ellas simplemente se rieron de mi actitud cuestionándome sobre qué me había pasado.

Alejandra me dijo que alguien me esperaba en la entrada. Yo con cara de asombro contesté que no había visto a nadie conocido y Alex sonrió, tomó mi mano y me llevó frente a Él. Mi rostro del asombro pasó a la incertidumbre, se trataba de un chico alto, blanco, delgado y muy bien parecido al que no había visto nunca.

¿Me buscabas a mi? - Pregunté- Y él contestó: Si. Hola, ¿me recuerdas?...

Todo el cuerpo entró en una crisis total de nervios, me sudaban las manos y mi respiración se aceleró. Sonreí y le contesté: Disculpa, pero no te conozco, nunca te había visto en mi vida.

Su sonrisa era muy dulce igual que su voz. "Soy yo... Paris, nos conocemos desde siempre y llevo mucho tiempo buscándote por toda la ciudad, Helena."

Mi mente se nubló pensé que se trataba de alguna broma de muy mal gusto o de algún enfermo mental que me confudía en su delirio. Pero una cosa era extraña, sabía mi nombre.

Continúo diciendo: "Tiene tanto tiempo que no te veía, y te extrañé tanto".

De la risa pasé al llanto en un sólo acto, me dio pavor. Él me abrazó y yo intenté separarlo de mi. Se hizo un silencio enorme en todo el lugar, las pocas personas nos observaban como si fuésemos actores que realizaban una representación.

De repente alguien se encargó de regresarnos a la realidad; era Lalo (el mejor y único amigo de Paris) quien dijo: -Jemmmmmmmmmmm!!!! Disculpen ustedes el atrevimiento pero, como que mejor nos sentamos; y como que mejor platicamos; y como que mejor me explicas que diablos pasa acá Paris; y como que mejor....

Eso ocasionó que Paris y yo soltáramos una carcajada, diciendo al mismo tiempo -"Es el chico como que..."

Me sentí en confianza. Platicamos los cuatro de muchas cosas durante 30 minutos, después él me tomó de la mano y me cuestionó de nuevo, acerca de que si lo recordaba o no. Le dije que me era familiar su presencia, pero su rostro nunca lo había visto. Comenzó a decirme muchos aspectos de mi que casi nadie sabía; hablaba de la posición en que dormía, de mis gustos musicales, de mi ideología; en conclusión, hasta de la forma en que me gusta preparar el café.

Alex y Lalo se quedaron perplejos. Sobre todo cuando al estilo de acto reflejo comencé a decirle a Paris lo mismo sobre él. Éramos dos gotas de agua idénticas. Conocíamos todo el uno del otro. Aún cuando no sé como explicar la manera en que mi inconsciente guardaba toda esa información sobre alguien desconocido para mi.

El me dijo que le "avisaron a través de sueños" que ese día me encontraría en ese lugar. Era la primera vez que llegaba ahí. Mi mente comenzó a llenarse de imágenes con orden aleatorio. Por extraño y loco que suene todo esto, nos conocíamos mutuamente y éramos capaces de repetir hasta las cosas que nadie sabia de nosotros.

Era el inicio de un nuevo tiempo, de una relación extraña que comenzó en forma de hermandad pero que desde el principio tenía un trasfondo amoroso e imposible.

Los días fueron pasando, ambos nos dedicamos un poco más a nuestras actividades artísticas; la diferencia era que estábamos siempre juntos.

Paris se dedicaba a dar clases de teatro. Y yo continuaba con la literatura y el performance. Juntos comenzamos a estudiar un poco más la metafísica y el arte iniciático. Era su mayor pasión, pero a mi me daba miedo.

Y así transcurrió un año de nuestras vidas, siendo a los ojos de todos los conocidos la "pareja ideal"; siempre juntos.

Hasta que todo se rompió una noche...

Estaba cansada de todo, incluso de la vida. Sentía que lo único que me mantenía viva era la presencia de él junto a mi. Sin saber como explicar mi actitud tomé un cuchillo y pensé en cortarme las venas. Una voz muy pausada decía dentro de mi: "Muerta, te prefiero muerta..."; lloraba, no podía explicarme que pasaba, pensaba en París, en reunirme con él... pero ¿la muerte era la solución?...

En eso, un golpe rudo logro despertarme del trance, era él vestido de negro, frente a la puerta de la recámara donde estaba sentada. Su mirada era diferente, su cuerpo parecía un halo de luz oscuro. Me tomó de las manos y de un solo movimiento hizo una herida que comenzó a desangrarme. Esa voz tan tierna que durante un año había escuchado con melosidad se convirtió en una sonora carcajada. "Así, te prefiero muerta..." dijo, mientras tocaba con las manos la sangre. Mis ojos se fueron cerrando poco a poco perdí el conocimiento y también la vida.

Hoy no me queda ninguna duda:
Paris era un demonio, y yo soy un alma que busca descansar en paz.



                          Escrito por Krishna


Volver a Histerias