AMICS DELS ESCARABATS DE SES ILLES BALEARS


           Inicio       Historia       Calendario       Los socios     Los amigos     Reportajes      Concentraciones      VW por el mundo       Mercadillo       Links        Contacta


 

 VW 1303 (1973)

Corría el año 2.002 cuando pudimos asistir a una concentración del club AEIB, y fue entonces cuando nos quedamos prendados de esos autos tan especiales. Por desgracia para nuestro disfrute personal no podíamos comprar uno.

Pero llegó el 2.004 y nuestra boda estaba cerca. Queríamos que nuestro coche de novios fuese un “vocho”, así que empezamos a mirar diferentes modelos con la fecha de la boda cada vez más cerca.

Al final nos decidimos por un 1200 que circulaba por Madrid, y que por las fotos enviadas por su dueño parecía que estaba bastante bien. Así que dos semanas antes de la boda diseñamos el plan; viajamos los dos a Madrid, después metro, tren, etc, … cogemos el coche y nos vamos a Barcelona a enseñárselo a la familia y después barco, para al día siguiente estar en Palma. El plan parecía perfecto, pero no tuvimos en cuenta que el 1200 maravilloso … no lo era tanto; fallos eléctricos, chapa y demás nos tiraron para atrás al instante.

Situación: 12:00 del mediodía en Madrid, sin coche y billetes de vuelta con salida desde Barcelona (qué locura!)

Teníamos una bala en la recámara, y había que usarla. El escarabajo que más nos gustaba era un 1303 que según su dueño hacía 5 años lo había restaurado. El problema era el precio, un poco más caro que el de Madrid y que estaba en Ciudad Real. Pero dadas las circunstancias, llamamos al dueño y le explicamos la situación. Nos veríamos a las 14:00 horas en la estación de tren de Ciudad Real.

El viaje en el AVE de Madrid a Ciudad Real no lo olvidaremos en la vida. Deseábamos tanto que fuese nuestro coche!

Llegamos a la hora prevista y allí estaba nuestro escarabajo. Llevaba tiempo sin ser usado, pero le puso la batería y arrancó a la primera. Ya teníamos nuestro escarabajo!!!

Cambio de planes: teníamos que ir a Barcelona y era imposible que llegásemos a coger el barco, así que pusimos rumbo a Valencia y a las 22:30 horas cogimos el barco, llegando a Palma de Mallorca a las 6:30 horas.

Ya estábamos en casa, y después de un día más que intenso, la familia crecía.

La boda fue estupenda, el “vochito” se comportó como un campeón, y después de un año seguimos disfrutando de él como el primer día.

Marta y Ángel (socios de AEIB)