No somos un país poderoso, pero nuestra situación marginal en los vaivenes
europeos y el hecho de estar rodeados por agua nos salvan de ser engullidos
por nuestros poderosos vecinos. Nuestro Señor, Enrique VII, no es un gran
rey, de hecho es uno de los reyes más torpes de Europa, sólo superado en
torpeza por el Sultán turco, aunque es de creer que sabremos prosperar a
pesar del mal gobierno. Nuestras flotas comerciales y nuestras florecientes
manufacturas nos hacen creer que en el futuro contaremos en el mundo.
Nuestro único signo aparente de poder son nuestros vasallos escoceses, no
muy buenos súbditos, pero que proporcionan 19 millones de buenos ducados al
tesoro de Su Majestad.
FASE 1 (1492-1520)
TURNO 1
Mal empiezan las cosas. El Lord Almirante ha sido asesinado en un prostíbulo
de Londres por, dicen, un rufián pagado por un marido celoso. Nuestra flota
ha quedado descabezada, justo cuando intentamos hacer competencia a los
descubridores españoles y portugueses: un destacamento naval inglés ha
desaparecido íntegro en el Mar del Norte, el país entero llora la pérdida de
nuestros valientes marineros. Se dice que un tal Cristóbal Colón ha
descubierto una ruta más rápida para llegar a las Indias para el Reino de
España. Los comerciantes ingleses aumentan la presencia inglesa en nuestro
mercado nacional, hasta ahora controlado por los holandeses. El país vive
unos momentos de desconocida paz, con una estabilidad de +2.
TURNO 2
¿Por qué Dios insiste en castigarnos? Su Majestad Enrique VII ha muerto
prematuramente en una cacería y es sucedido por su hijo, aún niño, Enrique
VIII. Nuestro nuevo rey es un retrasado que sólo parece servir para casarse
y para estar entre papeles y, para más desgracia, es aún un niño y no podrá
gobernar con toda su capacidad -lo de capacidad es un decir- hasta dentro de
dos turnos. Nuestra nación al fin cuenta con el dudoso honor de tener al rey
más incapaz del mundo conocido.
Para redondear nuestra desgracia, una fuerte revuelta ha estallado en Pale,
y deberemos usar todos nuestros recursos en sofocarla antes de que se
extienda. Gracias a la suma de la idiotez natural del rey sumada a su niñez,
y gracias también al hecho de que tenemos que gastar nuestro tesoro en la
construcción de un ejército creíble, dejamos escapar el evento de Nuevo
Aliado con Hannover y tenemos que renunciar a mejorar la tecnología de
nuestros ejércitos. Finalmente nuestros soldados liquidan sangrientamente la
rebelión de Pale, y la muerte del líder revolucionario redunda en la gloria
de nuestra nación.
Nuestros comerciantes logran el monopolio parcial de nuestro comercio
nacional, los holandeses no tardarán en ser historia. Al mismo tiempo, la
estabilidad interna alcanza cotas desconocidas, +3.
TURNO 3
Definitivamente, Dios no es inglés. Cuando todo parecía irnos bien, con una
estabilidad de +3, cuando contábamos con un tesoro aceptable antes del cobro
de los impuestos, cuando habíamos firmado un acuerdo con España que nos
aseguraba la defensa de Calais, todo se derrumba. Vayamos por partes:
En algún lejano rincón de Portugal, algún visionario comenzó a extender
rumores sobre el fin de los tiempos, y una ola de disturbios se extendió
como la pólvora por toda Europa y llegó a nuestra amada y pacífica isla. Las
revueltas han llevado el caos por todo el país gracias a los agitadores y la
estabilidad se reduce a +1.
A esta desgracia se ha sumado un escándalo que ha sacudido la corte entera:
el Duque de York ha huido del país hacia los países protestantes con los 50
millones de ducados obtenidos en el cobro de las tasas de aduana en los
puertos ingleses. Toda su familia aguarda su destino en la Torre de Londres,
dicen que el verdugo ya afila su hacha y que se han enviado varios asesinos
en busca del Duque. En cualquier caso, el daño ya está hecho.
Y para redondear todo lo anterior, los perros escoceses han aprovechado
todas estas desgracias que nos atenazan y nos han declarado la guerra.
Ejércitos de salvajes muy superiores en número a nuestras fuerzas se
concentran en la frontera norte de Inglaterra.
Nuestras arcas están vacías y tenemos que pedir un préstamo internacional.
Los banqueros genoveses y alemanes no deben confiar demasiado en nuestro
futuro, pues sólo nos conceden 40 Ducados en préstamo. Ni siquiera sirve
para cubrir el desfalco del de York. Gracias a los ingresos adicionales que
nos proporciona el monopolio parcial de nuestro comercio y gracias a que el
patriotismo inglés nos hace recaudar casi 130 Ducados en concepto de
impuestos de guerra, podemos permitirnos al fin conseguir la tecnología
Renacentista para nuestros ejércitos. A duras penas se logran armar a dos
ejércitos + completos, si bien uno de ellos se encuentra en Calais, cuando
los escoceses avanzan sobre Newcastle, recientemente fortificada hasta el
nivel 3. Los cañones construidos con buen bronce inglés hacen estragos entre
los salvajes y se ven obligados a retroceder hacia sus tierras. A
continuación el ejército inglés de Calais es embarcado hacia Newcastle y, ya
reunido con el ejército + victorioso, avanzan hacia Tyne, derrotando una vez
más a las fuerzas rebeldes y les obligan a refugiarse en Edimburgo. Aún sin
apoyo de la flota, se inicia el asedio de Edimburgo y se coloca un USURE +.
Finalmente se pacta la salida con honores de la guarnición escocesa y
finaliza la guerra con una paz del nivel 1 y una indemnización de guerra de
50 millones de Ducados.
TURNO 4
Este es el año más tranquilo que se recuerda en el reino: únicamente ha
estallado una conspiración en la Corte, el Rey ha perdido su capacidad
diplomática y hay en danza un intento de asesinato del Rey con un +2 en la
tirada de supervivencia. Se han empleado los más de 400 millones del tesoro
en aumentar el ejército y la flota, mejorar la tecnología naval, acrecentar
nuestras manufacturas de metal y acercarnos un poco más al monopolio del
mercado nacional inglés, fracasando en un intento de competencia con las
flotas comerciales holandesas. El turno termina con un +3 en estabilidad.
Ojalá un puñal justiciero nos libre de nuestro incapaz rey.
TURNO 5
Su Majestad se aferra al trono con tal desesperación, que ni las
conspiraciones palaciegas pueden con él. De todas formas, visto lo ocurrido
en Francia, donde el sucesor de su difunta majestad es un psicópata
analfabeto, empezamos a pensar que más vale lo malo conocido...
El año se presenta, como de costumbre, con más penas que alegrías. Una caja
llena de joyas, deslizada en el bolsillo adecuado, nos da un +3 en la tirada
de diplomacia de Escocia, y gracias a algunos cortesanos escoceses amigos de
Inglaterra, anulamos el matrimonio real y conseguimos que expulsen a la
princesa española, que mantenía a Escocia en la órbita de influencia del Rey
Católico, de quien, por cierto, se dice que ha perdido la cabeza y se dedica
a andar en cueros por palacio. Se restañan viejas heridas, y nuestros
antiguos vasallos se comprometen a enviar un cuerpo expedicionario en apoyo
de Inglaterra en caso de guerra. Hasta aquí la alegría.
Ahora, como es habitual, las penas. Un iluminado francés, un tal Fray
Grandcochon , logra que se extienda por toda Europa una nueva ola de
oscurantismo y la estabilidad inglesa vuelve a reducirse 2 puntos. Al poco
tiempo, seguidores del fraile hereje provocan dos revueltas (-) en Pale,
nuevamente Pale, y en Wessex, teniendo estos últimos un líder bastante
hábil. Las revueltas son sofocadas con dureza con sendos ejércitos +,
ahorcando al líder revolucionario y exponiendo el cuerpo en las murallas de
la ciudad.
A continuación se envía un ejército + a Calais para recordar a Europa a
quién pertenece ese territorio.
En otros aspectos, hemos firmado un tratado defensivo con la machacada
Francia que nos proteja de la ira psicópata del rey español, que el día
menos pensado se nos planta en Londres como su madre le trajo al mundo, al
frente de sus aterradores ejércitos. Igualmente, hemos fallado los intentos
de mejorar nuestra tecnología naval, y hemos fracasado en un intento de
expulsar a Holanda de nuestros mercados. Portugal ha expulsado a Francia y a
España del Mercado del Mar de Irlanda y ha disminuido en 1 nuestros niveles
de flotas en la zona.
El turno acaba con un +1 de estabilidad.
TURNO 6
Su majestad Eduardo VIII sigue gozando de una salud de hierro. Un vagabundo
se presentó el otro día en la corte ofreciendo sus servicios para traicionar
a nuestros enemigos: decía que podría entregarnos una fortaleza. Le
despedimos con cajas destempladas; Inglaterra es una nación pacífica y no
tenemos enemigos -por el momento-.
El Destino ha venido en busca de Inglaterra. El Cisma reformista ha
superado el ámbito más reducido de los Estados Menores y alcanza a las
Grandes Potencias europeas: Inglaterra, Francia y España deben decidir qué
postura adoptan ante el movimiento reformista: ¿Seguir las directrices de
Roma y convertirnos en Contrareformistas? ¿Adoptar una postura conciliadora?
¿Unirnos a la Reforma y crear una Iglesia Nacional?
A priori, los líos de faldas de nuestro rey y sus disputas con Roma sobre el
divorcio con su mujer la reina, parece que nos colocan muy cerca de la
creación de la Iglesia Anglicana. El Acta de Supremacía nos permitiría salir
de una vez de nuestra isla e ignorar el Tratado de Tordesillas, instigado
por el Perro de Roma, y el tesoro de Su Majestad obtendría 250 millones de
Ducados, suficientes para hacer frente a los nuevos retos. Pero a cambio,
las naciones europeas tenrían un casus belli contra Inglaterra y es de
esperar que estallen revueltas instigadas por los papistas y dejamos en la
cuna una guerra civil, que puede que algún día asole Inglaterra. En fin: God
save the king!
En medio de un gran boato que no se olvidará en mucho tiempo, Su Majestad
Eduardo VIII crea la Iglesia Nacional Anglicana y ordena la confiscación de
los bienes de la Iglesia católica por el bien del Estado. Ingresan en las
arcas reales 250 millones de ducados, suficiente dinero para financiar 275
lunas de miel a Canarias de Su Majestad, tan dado él a esto del bodorrio.
Como era de esperar, los papistas se han organizado en dos revueltas débiles
en Gales y March, y en las Cortes del Continente se nos acusa de heréticos
proporcionándoles un casus belli a Francia, Portugal, y a España, que Dios
confunda.
En el plano diplomático, destacar que la política produce extraños
compañeros de cama: la protestante Inglaterra firma un acuerdo defensivo
con la contrareformista (y siempre al borde del abismo) Francia, quien, por
cierto, no pudo evitar que España se erigiese en Defensora de la Fe.
Las revueltas son sofocadas sangrientamente y sus líderes ejecutados como
escarnio y ejemplo público, al tiempo que, ignorando las miserables
componendas papistas de Tordesillas, nuestra flota descubre el Atlántico
Norte. En un intento de encontrar nuevas tierras a donde enviar a los
extremistas religiosos, un valiente destacamento del ejército de Su
Majestad fracasa en el descubrimiento de Terranova... otra vez será.
Al final del turno se comprueba si hemos logrado los objetivos programados
en este periodo: naturalmente tan solo hemos logrado el de construir cuatro
factorías que milagrosamente han sobrevivido a tanta crisis y revuelta. El
resultado es que Inglaterra pierde en un solo turno, práctiamente todos los
puntos ganados a costa de la sangre de tanto buen inglés.
TURNO 7
(Annus horribilis)
Inglaterra ha estado a punto de sucumbir, y sólo gracias a la ayuda de dios
(el justo dios anglicano, no el corrupto dios católico), nuestra amada isla
sale de la prueba más fuerte de lo que entró.
El año comenzaba, para nuestra absoluta incredulidad, con un buen evento: el
producto neto de Inglaterra se incrementaba este año en un 10 % gracias a la
laboriosidad de los buenos ingleses y a la generosa ingesta de nuestro
pueblo de buena cerveza templadita: la inaudita cosecha de cebada ha
potenciado de manera increíble la industria cervecera del país, generando
pingües ingresos a la Corona. Ahora bien, el Rey Eduaro VIII, quien
evidentemente ha perdido la cabeza, ha osado enfrentarse al Parlamento en
un intento de acallar la voz del pueblo inglés. La mitad del ejército se
pone bajo las órdenes del rey traidor, y con ayuda logística española se
concentran en las dos provincias bajo su control: Gales y Midlands.
Aprovechando el desconcierto, estallan tres revueltas en Irlanda, esta vez
instigadas por Turquía (¿?), y los piratas intentan acabar con el próspero
comercio inglés en la Zona Nacional Inglesa. Afortunadamente el inglés es un
pueblo que ha pasado ya por innumerables pruebas de valor y sus generales
conocen bien lo que es combatir contra tus propios conciudadanos
(el invencible ejército inglés, recordemos, jamás ha luchado contra nadie
que no fuese inglés o vasallo de Inglaterra).
Afortunadamente los banqueros alemanes comienzan a conocer cómo nos las
gastamos los ingleses en las crisis (siempre en crisis, siempre), y
conceden un préstamo a 3 años por 90 millones, que sumados a los millones
dejados por el Rey traidor, permiten al parlamento levantar 3 ejércitos+. El
grueso de las fuerzas compuesto por dos ejércitos +, incluidos los veteranos
de las guerras escocesas, se colocan en Hull, al mando del misterioso
general sin nombre que de tantos apuros ha salvado a Inglaterra, y en Anglia
se sitúa un ejército recién reclutado y sin general visible.
Para terminar el cerco, y obligar a los realistas a salir de las Midlands por
un lugar al alcance de nuestro general, se levantó una fortificación de
nivel 3 en Bristol. Por último, el Parlamento levantó el tercer ejército +
reclutado este turno en Leinster, con órdenes de sofocar a los levantiscos
irlandeses, al tiempo que nuestra flota se sitúa en el Ulster para eliminar
a los piratas que infestan el sagrado comercio inglés.
Al inicio de la guerra, el miserable e incapaz Eduardo divide sus dos
ejércitos + y ordena a su general que avance a Lancashire a ocupar con las
tropas veteranas, las prósperas manufacturas de metal de la región, al
tiempo que él se retira hacia las regiones boscosas de Wales, como si el
ramaje fuera a ocultar su miserable presencia a los ejércitos del Parlamento.
Los leales ejércitos del pueblo interceptan el movimiento de los Realistas
y les obligan a retirarse a Gales, dejando los del rey 15 regimientos de
sus mejores tropas en el intento. Cuando llega el turno de atacar del
Parlamento, nuestros valientes veteranos no tienen dificultades en barrer a
los ejércitos de realistas reclutados a toda prisa, puesto que es el inútil
del rey en persona, quien manda sus tropas. Con la moral rota, los realistas
se retiran al interior de la fortaleza, en Cardiff. De inmediato se inicia
el asedio y se provoca una brecha en la muralla, y, aunque se intenta el
asalto, éste es rechazado.
Al inicio de la segunda fase, el rey pone a su general al mando de los
restos del ejército realista, y le ordena que rompa el asedio, cosa que está
a punto de conseguir al romper en su tirada la moral de las tropas del
Parlamento. Afortunadamente, ahora que ya tenemos un Dios que funcione,
arrasa la totalidad de las tropas que intentaron la salida y su general cae
herido. Ahora, ya sin apoyos, el ejército del Parlamento termina el asedio
con la rendición indondicional del ejército realista, poniendo fin a una
guerra civil que pudo haber significado el fin de Inglaterra.
Al margen de la guerra, la campaña antisubversiva comienza a dar sus frutos:
se reduce la revuelta + en Munster gracias a que el General sin nombre es
trasladado a Irlanda en la tercera fase, y la flota reduce una de las flotas
piratas.
TURNO 8
Nuestra Nación ha salido victoriosa de uno de los mayores peligros que podía
amenazarla, y todo gracias a la fe en la verdadera religión. El pueblo
aclama a nuestros héroes después de la victoria y gracias al "entusiasmo por
el ejército" se incrementa en 1 nuestra tecnología naval, poniéndonos muy
cerca de los galeones.
Novedades en el campo diplomático. Francia no ha renovado el pacto defensivo
con nuestro país, y el Parlamento se ha puesto en contacto con España (ya se
sabe que la política crea extraños compañeros de cama). Un pacto defensivo
defiende Calais de los apetitos desmedidos del Rey loco. Finalmente Escocia
se ha dado cuenta que sin nosotros no son nadie y nuevamente son vasallos
del Parlamento.
En el campo de batalla poco hay que destacar. Han sido eliminadas
definitivamente todas las revueltas y piratas que amenazaban el comercio y
la seguridad de la república. Por lo demás, nuestros asesores militares en
Polonia han provocado enormes matanzas entre los infieles turcos (y entre
los polacos no menores), y finalmente un tratado de paz de nivel cero ha
acabado con la sangría. Se dice que el Papa va a convocar a sus huestes para
luchar contra en infiel. Nosotros nos sentaremos y nos ocuparemos de nuestros
asuntos.
Grandes noticias que llegan de ultramar. Un destacamento terrestre (que
pereció por completo en el viaje), ha descubierto parte de una isla que
hemos llamado "Terranova". No pasará mucho tiempo antes de que podamos enviar
hacia allá nuestros excedentes humanos.
TURNO 9
El mundo bulle en violencia: España, Portugal y Venecia han iniciado una
Guerra Santa contra un turco que ha sabido buscarse enemigos, en vista de
que el Perro de Roma no ha sido capaz ni de convocar a la Cruzada a los
papistas. Tal será la capacidad de hacerse enemigos del Sultán de dos
cabezas, que ciertos amigos míos en la Corte de Inglaterra me han confesado
que si Inglaterra no está también metida en esta guerra es porque nos pilla
demasiado lejana. No se han olvidado aún en Londres de ciertas amenazas
vertidas temerariamente por el turco contra nuestros asesores militares en
Polonia.
De todas formas nadie descarta que la guerra pueda generalizarse si Francia,
ese país gobernado por un psicópata, decide intervenir y atacar a Inglaterra
o a España. La tupida red de alianzas que teje Europa toda provocaría que
Inglaterra y Francia se involucrasen también en el conflicto. Por el momento
hay noticias de que se están acumulando tropas Inglesas y Francesas en las
cercanías de Calais (territorio que no deja de ambicionar el Rey de
Francia). Esperemos que el sentido común prevalezca y que nos ahorre una
guerra que tanto sufrimiento provoca.
Nuevamente los perros irlandeses se han revelado contra el poder de
Inglaterra. Dicen que todo se inició en por la subida de los impuestos que
gravan la cerveza. La revuelta se extendió desde los muelles hasta el
territorio entero de Pale. Un ejército + reclutado para la ocasión se
encargó de calmar los ánimos. El héroe de las guerras escocesa y civil
dirigió en persona las labores de pacificación: lástima que nadie conozca el
nombre de tan valioso general y que de tantos peligros nos ha salvado.
Ya por último, reseñar que la habilidad diplomática y militar del Parlamento
ha producido el milagro de acercar a nuestra órbita a Dinamarca y a Suecia,
así como de ponernos a la cabeza del mundo en tecnología naval.
TURNO 9
El mundo bulle en violencia: España, Portugal y Venecia han iniciado una
Guerra Santa contra un turco que ha sabido buscarse enemigos, en vista de
que el Perro de Roma no ha sido capaz ni de convocar a la Cruzada a los
papistas. Tal será la capacidad de hacerse enemigos del Sultán de dos
cabezas, que ciertos amigos míos en la Corte de Inglaterra me han confesado
que si Inglaterra no está también metida en esta guerra es porque nos pilla
demasiado lejana. No se han olvidado aún en Londres de ciertas amenazas
vertidas temerariamente por el turco contra nuestros asesores militares en
Polonia.
De todas formas nadie descarta que la guerra pueda generalizarse si Francia,
ese país gobernado por un psicópata, decide intervenir y atacar a Inglaterra
o a España. La tupida red de alianzas que teje Europa toda provocaría que
Inglaterra y Francia se involucrasen también en el conflicto. Por el momento
hay noticias de que se están acumulando tropas Inglesas y Francesas en las
cercanías de Calais (territorio que no deja de ambicionar el Rey de Francia).
Esperemos que el sentido común prevalezca y que nos ahorre una guerra que
tanto sufrimiento provoca.
Nuevamente los perros irlandeses se han revelado contra el poder de
Inglaterra. Dicen que todo se inició en por la subida de los impuestos que
gravan la cerveza. La revuelta se extendió desde los muelles hasta el
territorio entero de Pale. Un ejército + reclutado para la ocasión se
encargó de calmar los ánimos. El héroe de las guerras escocesa y civil
dirigió en persona las labores de pacificación: lástima que nadie conozca el
nombre de tan valioso general y que de tantos peligros nos ha salvado.
Ya por último, reseñar que la habilidad diplomática y militar del Parlamento
ha producido el milagro de acercar a nuestra órbita a Dinamarca y a Suecia,
así como de ponernos a la cabeza del mundo en tecnología naval.
TURNO 10
Inglaterra anda sumida en la más perezosa de las inactividades. Las deudas
de la guerra civil nos obligan a mirar absortos lo que ocurre en el mundo
sin intervenir. Desde Turquía llega una nueva ola de oscurantismo que baja
la estabilidad de nuestra amada isla (¿cuándo dejará Dios de probarnos?)
Con gran bombo la Sociedad Geográfica presentó a su mejor hombre, un hombre
que prometía la conquistas de nuevas tierras en América. El Parlamento,
acuciado por las economías, le deniega el menor presupuesto. Es fácil verle
emboracharse en las tabernas del puerto de Londres, cerca de unos barcos que
nunca saldrán al mar.
Se renueva la alianza con los Papistas españoles, al tiempo que las cosas se
ponen más tensas en Francia.
Se sigue reconstruyendo la flota comercial perdida por los piratas en la
guerra civil. Por cierto, Roma a caído en manos de Venecia, vivir para ver.
Se liquidan definitivamente los 90 millones de ducados que debíamos a los
banqueros alemanes.
TURNO 11
¡Dios Salve al Rey! Eduardo VI sube al trono en medio del clamor popular. Es
un hombre sabio (Administrativo 9) y prudente, más dado al estudio y al
trabajo que a las guerras, lo que quizás no nos convenga en estos tiempos
tan revueltos que nos ha tocado vivir, pero que sin duda beneficiará a la
tocada economía inglesa.
Quitando el magno suceso de la llegada de un buen rey, no podemos decir que
esta haya sido una buena época. Hemos perdido posiciones nuevamente en
Escocia, que junco con Suecia, han retrocedido a Alianza Militar. Igualmente,
los malos súbditos, que siempre aprovechan los tiempos de cambio para medrar
a su favor, han hurtado los impuestos que legítimamente correspondían a Su
Majestad.
Sin duda por la inexperiencia real, se fallan los intentos de mejorar el DTI
y de poner una manufactura, aunque no perdemos la esperanza de que Dios
bendecirá a estos sus verdaderos siervos. Finalmente se recupera el monopolio
parcial del comercio en la zona inglesa, no sin antes una seria advertencia
a los holandeses, tan dados ellos a meterse donde no deben
Es de dominio público que la guerra en Francia no ha estallado debido a la
crisis agrícola que ha arrasado Francia. Es tal la situación de parálisis de
Inglaterra, con una economía que no termina de despegar, con los soldados
engordando en sus cuarteles y armando jaleo en las tabernas, y los galeones
pudriéndose en sus embarcaderos, que incluso los comerciantes ingleses
verían bien una guerra. Los ingleses somos comerciantes natos y es preferible
enfrentarnos a una derrota segura si con ello la economía recibe una
inyección de ducados que la hará despertar de su letargo.
Y si para ello tenemos que aliarnos con el diablo español, sea, que Dios a
buen seguro nos lo perdonará.
TURNO 12
¡Guerra! Su Majestad Eduardo VI ha caído gravemente enfermo y ha visto
disminuir seriamente sus facultades, y el miserable Carlos El Loco, rey de
Francia, se ha aprovechado de sucias argucias para declarar la guerra a
Inglaterra, desempolvando un "Casus belli" que ni a los Doctores de Teología
de Salamanca importaba ya.
En el lecho del dolor, Su Majestad llamó hizo valer el Tratado Defensivo con
España, quien hizo honor a su palabra y declaró la guerra al pérfido rey
francés. El Rey de España, a su vez, hizo valer la alianza ofensiva que
mantenía con Venecia, y Venecia ha declarado la guerra a Francia. Europa
arde por sus cuatro costados y al fin Su Majestad podrá pedir impuestos de
guerra (que financiarán la paz).
Patrullas armadas se encargan de avivar el espíritu patriótico reclutando a
todo aquél desocupado que encuentran en las calles y, sobre todo, en las
tabernas. Es emocionante ver cómo esos buenos hombres ingleses se alistan en
masa para combatir al francés.
El Rey de Francia reclama la soberanía sobre Calais, un territorio que por
derecho de sangre pertenece a Inglaterra. Nuestro ya más que probado general,
con su experiencia en las guerras escocesas y en la guerra civil y con sus
cientos de revueltas sofocadas de la manera más sangrienta, se encuentra en
Calais al mando de dos A+.
En Picardie el pérfido felón francés amenaza también con dos A+ el sagrado
territorio inglés, y muy cerca, en la capital, se apostan otros dos A+, más
que dispuestos a intervenir. Nuestros informadores hablan que en el sur se
acumulan tropas francesas para dirigirse a Milán, donde a buen seguro se
encontrarán con las tropas españolas y venecianas.
En Londres, otro A+ se encuentra presto para ser embarcado hacia el
continente. En los Países Bajos, nuestros aliados españoles, con una nueva
tecnología que llaman "Tercios", acumulan al menos tres o cuatro ejércitos
A+, que no dejarán de dar trabajo al enemigo de Inglaterra.
Francia, por su parte, no ha podido meter a Turquía en la guerra. Dicen que
la mano del rey de Francia está detrás del levantamiento morisco de las
Alpujarras, para animar así a su amigo el turco a que entrase en guerra
contra España. Afortunadamente, con las continuas guerras, tampoco está para
muchas alegrías (Dios, como se ve, castiga a los enemigos de Inglaterra).
Graves noticias del continente. El ejército inglés no duró apenas unos
segundos frente a los cañones franceses. Un ejército francés, con el rey al
frente, derrotó completamente a los dos ejércitos ingleses en Calais,
obligando a las tropas supervivientes a refugiarse en la Fortaleza de Calais.
De inmediato las fuerzas francesas lograron hacer una brecha en la muralla y
tomaron la ciudad sin resistencia. Un ejército + y un destacamento se
rindieron antes de poder ser evacuados por la flota.
Ante la brevedad de la guerra, los aliados decidieron poner fin al conflicto
y firmar la paz con Francia, que se hizo finalmente con Calais. Una flota
corsaria inglesa al mando de un capitán, niveló algo las cosas destrozando
los tres niveles de flotas francesas en la zona comercial nacional.
Se ha creado una nueva manufactura de arte en Londres, que a buen seguro
proporcionará buenos ingresos a la corona.
El explorador Cabot S. Desapareció en el mar sin dejar rastro.
Afortunadamente partió sin un destacamento naval, y las pérdidas han sido
mínimas.
TURNO 13
Su Majestad se ha recobrado plenamente de su enfermedad y todo Londres es
una fiesta. Ya nadie parece acordarse de la humillante derrota inglesa en el
continente. El rey ya ha dado muestras de su valía. Se ha construido un
nuevo nivel de la manufactura de arte en Londres, y el DTI ha subido a 3.
Como era de esperar, ha sido fallido el intento de mejorar la tecnología
terrestre.
En el campo de la diplomacia, Suecia se convierte en un aliado, mientras que
Escocia sigue resistiéndose a volver a los brazos amorosos de Inglaterra;
todo será cuestión de dinero, y a partir de ahora parece que no nos faltará.
Se fracasa en el primer intento de colocar una manufactura en Terranova.
Finalmente, fruto de la política económica de Su Majestad, se sube la
estabilidad a +2
TURNO 14
Jamás una derrota sentó tan bien a una nación. Liberados del costoso trance
de mantener en armas a cuatro ejércitos completos, todo el país se dedica a
prepararse para un futuro que se adivina glorioso para Inglaterra. Poco hay
que contar. Mientras que nuestros hermanos de fe de Alemania luchan con
valentía contra el diablo español, el gobierno de Su Majestad renueva la
alianza defensiva con esos salvajes. Que Dios nos perdone.
Contra todo pronóstico, se ha conseguido fundar una pesquería en las frías
aguas de Terranova, que a buen seguro harán llegar pingues beneficios a las
casas de contratación de Londres. Nadie en la Corte lo comenta en voz alta,
pero es seguro que St John será la primera grieta que acabará resquebrajando
el Monopolio de Sevilla.
En este año las naciones de Europa hacen balance de sus logros, e Inglaterra
no ha salido muy bien parada. Nuestras derrotas, diplomática en Escocia y
militar en Francia, han invalidado nuestro más que evidente progreso
industrial. Que Dios nos ayude.
FASE III
TURNO 15
Una nueva era ha comenzado. La bizarra resistencia inglesa contra los
perros rabiosos de San Pedro sirve de ejemplo entre los pueblos oprimidos de
Europa. Ha estallado una feroz revuelta en Holanda contra el poder opresor
del español, y por toda Holanda se veían a los ejércitos españoles en
vergonzosa retirada hacia Flandes mientras que las mujeres y los niños les
escupían en las poblaciones que atravesaban (se desconoce por dónde andaban
los hombres). Inglaterra se ha apresurado a reconocer al heroico Guillermo
de Orange como nuevo líder de nuestros hermanos holandeses, con la firma de
una alianza ofensiva y defensiva que ha de garantizar la pervivencia de
Holanda en esta Europa de grandes depredadores.
Animados por la rebelión, nuestros hermanos franceses se han levantado
contra la tiranía de Francisco I, y en todo el sur de Francia se ha puesto
precio a la cabeza de todo español o francés católico que se atreva a asomar
su ocico por allí. Inglaterra se ha apresurado a dar apoyo a los rebeldes
franceses y presionó a Holanda para que hiciera lo mismo. Siguiendo el
saludable ejemplo inglés, que ha creado escuela, puso precio a su
neutralidad, pero el francés no quiso negociar y Holanda apoyó finalmente a
la revuelta.
Corren rumores sin confirmar, que un mensajero del rey Francisco se presentó
en palacio una noche oscura con una oferta para nuestro rey: si Inglaterra
se mantenía al margen de las guerras de religión francesas, se haría llegar
a Inglaterra las cartas marinas necesarias para llegar desde nuestras
posiciones de Norteamérica hasta las ricas colonias americanas de España en
el Caribe. Igualmente Francia se abstendría de fundar colonias en las zonas
de pesquerías.
Quizás sea una coincidencia, pero al día siguiente se anunció que Inglaterra
enviaría a Francia un cargamento de biblias traducidas al francés, con la t
inta aún fresca de nuestras mejores imprentas, para ayudar a la formación
moral de las tropas rebeldes. Al tiempo se suspendieron los planes del
segundo envío de tropas inglesas al continente, desde la derrota de Calais.
Desde el punto de vista económico, se han ampliado y mejorado nuestras
pesquerías de St. John, y se ha creado una manufactura de Cereales en
Londres. Se crea la compañía de Moscú y conseguimos el monopolio parcial del
comercio en esa zona.
España se rinde sin luchar, y reconoce las Provincias Unidas. A cambio
Holanda, adquiere las cartas marinas de medio mundo pagando por ello a
España un 10 % de sus ingresos anuales a perpetuidad. La noticia de que por
primera vez España cede terreno, ha convulsionado las chancillerías de
Europa. La humillante renuncia a la herencia de sus abuelos por parte del
rey de España, abriendo además sus mares a nuestros hermanos holandeses no
dejará de pasar factura con el tiempo.
TURNO 16
Una nueva guerra de religión estalla en Francia, sumándose a la ya activa.
Inglaterra considera que con dar consejo espiritual a los rebeldes, cumple
sobradamente su papel y se concentra sin más en los territorios vírgenes de
América (sí, y en las colonias y flotas españolas, que en cierto modo
también son territorios vírgenes). España y Holanda se enfrentan, sin
declaración de guerra, apoyando a uno y otro bando en Francia.
Se crea una nueva manufactura de instrumentos, y se aumenta una vez más el
tamaño de la pesquería de Terranova. Monopolio total de la zona marítima de
Rusia.
Al parecer Su Majestad ha armado a su costa una flota corsaria bajo el mando
de un tipo de turbio pasado llamado Hawkin. Por primera vez los españoles
son atacados en sus posesiones americanas: Hawkin escapa a los intentos de
caza por parte de las flotas españolas y regresa a Londres con el botín
capturado a las flotas comerciales del Caribe.
TURNO 17
Inglaterra ha perdido a un gran rey. Excepcionalmente, los comercios han
cerrado medio día en señal de luto y nuestros barcos navegan con velas
negras. Sube al trono su hija, aún niña, Isabel. Como si Dios estuviera
triste, los campos se han agostado y nos azota una crisis agrícola, que
reduce a la mitad los ingresos por nuestros territorios.
La crisis económica y la incapacidad temporal de nuestra reina, reduce al
mínimo la actividad de estos años.
St. John se convierte en una gran pesquería (+) y desde allí opera en
América lo mejor de cada casa: Drake, Hawkin...
Un explorador descubre los cálidos mares del Golfo de Méjico y vive para
contarlo. En cuanto se conoce la noticia, Drake al mando de una flota
corsaria asalta Monterrey, una rica colonia española +. Las milicias de la
colonia, que doblaban en número a las fuerzas de Drake, intentan frenar el
asalto, con el gobernador de México a la cabeza. Son derrotadas al primer
asalto y en desbandada se retiran al interior de la ciudad. Drake entra en
la colonia y saquea, mata y viola a placer, regresando a St John cargado de
riquezas.
Se comenta que se le puede conceder el tratamiento de "Sir" por esta hazaña.