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Tiene ésta tierra un barquito, más típico no lo hay, más blanco ni más bonito, en todo el muelle de Cái. Mire usted si este barquito, tiene una gracia exquisita, que hasta dió su viajecito, la celebre Tía Noríca. Los Barcos de Velas, como palomitas pasan por su vera, los grandes Mercantes, tocan la sirena al verlo pasar. Y es que este barquito, es tan pinturero, que le dan besitos las olas del mar. Como ronea, como presume, entre las aguas plateadas y azules. ¡Ay! vaporcito de El Puerto, cuando en ti me embarco, cuando en ti navego, se me vienen los recuerdos de esos viejos sueños, sueños marineros. ¡Ay! vaporcito de El Puerto tu eres la alegria, tu eres la alegria, de este muelle tan hermoso, con ese rumbo galboso con que cruzas la Bahía.


La Historia de El Vaporcito comenzó en el año 1929
cuando arribó a aguas gaditanas el primero de los barcos de la saga Adriano.
Aún hoy, en 2004, sigue funcionando el El Puerto el Adriano III,
para deleite de todos los portuenses y visitantes.


En la playa de Mariños-Fane en A Coruña, Antonio Fernández Fernández, gallego emigrado a Cuba
construye, a su regreso de ultramar, la motonave Adriano, en momoria de su difunto padre.
Terminado el barco, lo entrega a su hermano José que se hace cargo de él con la ayuda de sus hijos,
José, Eduardo, Andrés y Juan.

La motonave estuvo varios años haciendo la travesía de la Ria del Ferrol. En 1929 fue reclamado por la
capital híspalense con motivo de Exposión Iberoamericana, para cubrir el servicio Sanlúcar - Sevilla,
a través del Rio Guadalquivir. Ese mismo año, estalla el barco a vapor "Cádiz". Una tragedia que llegó
a prohibir la linea marítima de pasajeros en buque de vapor que hacía su recorrido entre El Puerto y Cádiz.

LLEGA EL ADRIANO

Meses más tarde llegan a tierras gaditanas los primeros buques de motores de explosión.
Primero arriba el yate "Punta Umbría" y días más tarde, el Adriano,
pilotado por José Fernández Fernández y la tripulación formada por sus hijos varones.
Como dato curioso debemos resaltar el precio del viaje.
 Por entonces costaba 1,50 pesetas en toldilla; 1 peseta en cubierta
y 0,50 céntimos para los menores de cuatro a doce años.
Entre sus maderas se ha vivido muchas historias. Un noche por la niebla - de esto hace veinte años - 
el barco se quedó en plena Bahía hasta que se desvaneció, pues carecía de radiotelefonía.
También a participado en algunos rodajes de peliculas como
"La Lola se va a los Puertos" y "La Becerrada".

El vapor, que sigue conociéndose con este nombre, a pesar que funciona con motores ya convencionale
se ha recogido la tradición de comunicación naval que se remonta a tiempos de los fenicios cuando
Cádiz era isla y necesitaba de un puerto de contacto con la peninsula. La salida de los llamados "vapores"
se marca como antaño, con tres pitadas seguidas de sirena: lostoques continuos avisan que se entra en el rio, otro avisa que se atraca en el muelle y uno más que se escucha poco antes de salir.

En la actualidad son necesarias cuatro personas para su funcionamiento y habitualmente realiza
cuatro viajes diarios. La travesía entre El Puerto y Cádiz dura unos cuarenta minutos
y todos aquellos que lo utilizan están satisfechos de que a pesar de los años que han pasado
siga funcionando este medio de transporte.
Tras setenta y cinco años de vida los viajes en el Adriano se han convertido
en un atractivo más de la ciudad. ¡Que dure!
 

Vaporcito de El Puerto.Com

Fotografía obtenida de vapordelpuerto.com 

 

- Puerto Fiestas 2004 -
El Puerto de Santa María. (Cádiz)
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